Un policía francés mató de un disparo a un hincha del club de fútbol Paris Saint Germain (PSG) ayer, al proteger a un aficionado del equipo rival, el Hapoel de Tel Aviv, y verse acosado por un grupo de violentos que profirieron insultos racistas y antisemitas e intentaron lincharlos.
El agente, de raza negra y vestido de civil en el momento del incidente, está detenido hasta que se aclaren las circunstancias que le obligaron a disparar, pero ha recibido todo el apoyo del cuerpo de policía y su versión ha sido corroborada por testigos.
Además, están arrestados cinco hinchas del PSG «por insultos racistas y antisemitas».
El ministro de Interior, Nicolas Sarkozy, calificó de «dramático» este incidente, sucedido en el estadio Parc des Princes, a las afueras de París, donde el PSG perdió 2-4 frente al club visitante en un partido de la Copa de la UEFA, lo cual provocó una gran tensión tras el final del juego.
Según el sindicato de policía y testigos, el agente, de raza negra y natural de Martinica, acudió en auxilio de un joven francés, hincha del club israelí, que estaba siendo amenazado por unos 150 aficionados del PSG.
El policía fue insultado por los agresores, que querían lincharlo y gritaban «negro de mierda» o «asqueroso judío», según el fiscal.
Philippe Broussard, periodista francés presente en el lugar, explicó que vio al agente intentando proteger a alguien mientras decenas de hinchas completamente fuera que sí, les insultaban.
Según estas fuentes, para defenderse y defender al otro espectador, el agente lanzó una bomba lacrimógena a los agresores, que no cedieron en sus ataques.
El policía y el aficionado del Hapoel de Tel Aviv corrieron hacia un restaurante de comida rápida cercano y se refugiaron en los baños, pero al verse acorralado por los ’hooligans’ y preso del pánico, el agente disparó dos balas, según los encargados de la investigación.
El fallecido es un joven de 24 años aficionado del equipo parisino y hay otro hombre de 26 años, también hincha del PSG, que resultó herido grave aunque su vida no corre peligro.
Los sindicatos policiales aseguraron hoy que su colega actuó en «legítima defensa» y para proteger a un ciudadano.
Antes de usar su arma, el agente «fue agredido y linchado» por «salvajes y gamberros racistas», recordó el secretario general del sindicato de policía UNSA.
«Disparó en un acto de desesperación», según Frederic Lagache, del sindicato Alliance, quien subrayó que el agente esperó y amenazó con su arma a los ’hooligans’ antes de disparar.
Según Broussard, que trabaja en el semanario L’Express, el grupo era «muy hostil», mostraba claramente un «odio racial» en sus insultos, mientras perseguía al policía y al espectador hacia el restaurante McDonald’s en el que intentaron refugiarse.
«Esta violencia cuyas consecuencias pueden ser dramáticas, como ocurrió ayer, es inaceptable porque ensucia la imagen del deporte», declaró hoy el ministro de Deporte, Jean Franí§ois Lamour.
«La gravedad de este caso confirma la absoluta necesidad de luchar contra el racismo y el antisemitismo entre los hinchas del PSG», agregó el alcalde de París, el socialista Bertrand Delanoe.
Pero los forofos del PSG no parecen tener la intención de calmarse y hoy, unos 40 aficionados del club quisieron expresar su enfado y humillación en el centro de entrenamiento del equipo tras la derrota de la víspera y estuvieron cerca de llegar a las manos con algunos jugadores.