Rey David
Era muy valiente y aceptó el combate con el fortachón o gigante filisteo, Goliat. Le mató de una pedrada en la frente. David fue coronado rey de Judá, aunque pasaron dos años para que todo Israel lo aceptara como rey. Fue valiente soldado, muy popular y gobernó bien a su pueblo. Cuando reconquistó Jerusalén llevó allí el Arca de la Alianza.
Más tarde surgieron dificultades entre los hijos de David. Absalón, su hijo favorito, intentó apoderarse del trono. David se vio obligado a dejar Jerusalén, pero Absalón fue derrotado y murió con gran pena de su padre. Cuando era ya viejo, Adonías, otro hijo suyo, conspiró contra él. David fue un gran rey, un gran soldado y un buen poeta.