La División de Investigación Criminal del Ministerio Público señala que para el próximo año el proceso de reestructuración en la unidad continuará, así como la batalla contra las bandas de redes organizadas y los criminales.
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Según Mynor Melgar, jefe de la Dicri, con la modificación de esta unidad, la cual llegó con el cambio de Fiscal General del MP, se espera responder a las necesidades de justicia y sobre todo lograr capturas relevantes «del mundo criminal».
«Nuestra misión es hacer investigaciones científicas que no descansan tanto en prueba testimonial, sino más bien en prueba científica, y estamos en todo un proceso de capacitación de nuestra gente aquí en Guatemala y en el extranjero. Tenemos la esperanza de que para mediados del año entrante vamos a aumentar las capturas de los delincuentes y vamos a desbaratar redes organizadas de criminalidad», manifestó el funcionario.
Melgar dijo que actualmente mantienen comunicación con el director adjunto de la Policía Nacional Civil (PNC), Rember Larios, para resolver algunos crímenes; sin embargo, al cuestionarle, prefirió no enfatizar a cuáles se refería.
Este vespertino intentó comunicarse con el director adjunto de la institución policíaca, para conocer el trabajo que realiza en conjunto con la Dicri, sin embargo, éste indicó que estaba en reunión y no podía atender la llamada.
Por otro lado, el representante de la División señaló que en el tema del narcotráfico, la Dicri tiene dos líneas de trabajo, la primera está relacionada con los laboratorios de droga sintética, que es un fenómeno que se está incrementando en el país. Para minimizar esta nueva problemática se enviará al personal de la unidad investigadora a capacitarse al extranjero para dominar mejor el mismo.
Mientras que la otra línea de trabajo abarca temas como las narcofamilias y las zonas fronterizas, el combate de éstos será por medio de la creación de una unidad específica, dijo Melgar.
Según se indicó, la problemática de las narcofamilias, aparte de complejo es complicado, ya que se conoce que este grupo existe, pero es difícil comprobar su vinculación, esto porque los líderes no se involucran directamente; pese a que es un «un gran reto, no es imposible», dijo el Jefe de la Dicri.
Melgar refirió que anteriormente este módulo era una «unidad desorganizada, que respondía a intereses particulares, donde probablemente estaba infiltrada por el crimen organizado, la narcoactividad y otros males de la sociedad». Aunque señaló que es difícil estimar qué tanto estaba incrustado el crimen organizado, argumentó que las pruebas eran la falta de resolución de crímenes y la constante fuga de información.
Actualmente se espera mejorar en esos aspectos que no han permitido un trabajo adecuado, aunque el jefe de la Dicri enfatizó en que existe una batalla desigual por los recursos limitados que poseen, comparados con los de la criminalidad.
«Nosotros tenemos un equipo pequeño pero muy motivado y con muchas ganas de hacer las cosas bien, pero que se enfrentan a un monstruo delincuencial con un montón de cabezas», dijo Mynor Melgar.