Adiós, presidente general


Un soldado guineano ofrece sus respetos ante el cuerpo del fallecido dictador Lansana, durante la ceremonia fúnebre en Conarky.  FOTO LA HORA:  AFP SEYLLOU

Exequias del presidente militar de Guinea, bajo nuevo gobierno golpista.


Los guineanos despidieron el viernes al general presidente Lansana Conté, fallecido el lunes después de 24 años en el poder, en un funeral oficiado en medio de fuertes condenas internacionales a la junta que se hizo con el control del paí­s mediante un golpe de Estado.

Aprovechando la presencia de numerosos dirigentes africanos en las ceremonias, la junta decidió organizar el sábado «reuniones de información» para tratar de convencer a la opinión interna y externa de la legitimidad de su acción.

Por la tarde, unos 30.000 guineanos acudieron al «homenaje popular», en un estadio de la capital, Conakry, con capacidad para 25.000 personas.

Por la mañana, varios miles de personas, en su mayorí­a vestidas de blanco en señal de duelo, se habí­an congregado dentro y fuera de la sala de fiestas del Palacio del Pueblo, donde se llevó a cabo el homenaje oficial al presidente Conté, fallecido a los 74 años de edad.

El acto contó con la presencia de dignatarios del régimen de Conté y de numerosos militares, así­ como de muchos opositores y sindicalistas que en los últimos años lucharon contra el régimen del «general presidente».

Cuatro presidentes asistieron a la ceremonia: Laurent Gbagbo (Costa de Marfil), Joao Bernardo Vieira (Guinea Bissau), Ellen Johnson Sirleaf (Liberia) y Ernest Bai Koroma (Sierra Leona).

También estuvieron presentes el jefe de la Comisión de la Unión Africana, Jean Ping, y el de la CEDEAO (Comunidad Económica de Estados de Africa del Oeste), Ibn Chambas.

El capitán Moussa Dadis Camara, jefe de la junta y presidente autoproclamado de Guinea, no se mostró en el Palacio del Pueblo.

El presidente de Guinea Bissau fue el único extranjero que hizo uso de la palabra.

«La muerte de Lansana Conté es una dura pérdida no sólo para Guinea, sino también para Guinea Bissau, para la región y para toda Africa», dijo Joao Bernardo Vieira.

«Era un hombre apasionado por la paz y la justicia. Era un combatiente a quien conocí­ en la guerrilla», a inicios de los años 1970, cuando Conté ganó galones en el ejército de su paí­s ayudando a la lucha de Guinea Bissau para independizarse de Portugal.

Funcionarios civiles y militares también rindieron homenaje a quien fue el segundo presidente de Guinea. Conté se hizo con el poder en 1984 mediante un golpe militar, una semana después de la muerte de Ahmed Sekou Touré, el padre de la independencia de esta ex colonia francesa en 1958.

La ceremonia se desarrolló al ritmo de una fanfarria y de cantos fúnebres, en presencia de las esposas y los hijos del ex mandatario.

El cuerpo de Conté debí­a ser trasladado por la tarde a Lansanaya, una aldea a 120 km al noroeste de Conakry, donde será inhumado.

La junta dirigida por Camata, que el jueves recibió el acatamiento de los miembros del gobierno depuesto, organizará el sábado «reuniones de información» en Conakry.

Para la primera, por la mañana, fueron convocados «representantes de la sociedad civil, de los partidos polí­ticos, de las confesiones religiosas y de las centrales sindicales».

La segunda, al mediodí­a, se propondrá «tranquilizar a la comunidad internacional» y debe contar con la presencia de «representantes de la CEDEAO, de la Unión Africana, de la Unión Europea, de la ONU y de los embajadores de los paí­ses del G8 (los siete paí­ses más industrializados del mundo y Rusia)».

La comunidad internacional condenó con firmeza a los golpistas.

El presidente sudafricano, Kgalema Montlanthe, incrementó el viernes la presión, al llamar a la junta a entregar de inmediato el poder.

«Nos sumamos a los llamamientos de la comunidad internacional a los gobernantes militares para que éstos entreguen de inmediato el poder al presidente de la Asamblea Nacional (parlamento), en conformidad con la Constitución de Guinea», dijo Montlanthe, citado en un comunicado del ministerio de Relaciones Exteriores.

Francia expresó por su lado este viernes su deseo de que el paí­s africano convoque elecciones «en el primer semestre de 2009», indicó el viernes un portavoz de la cancillerí­a en Parí­s.

Estados Unidos habí­a exigido el jueves la «vuelta inmediata» al orden civil y rechazó la promesa de los militares golpistas de celebrar elecciones en 2010.

Alpha Condé, un opositor histórico al régimen de Conté, reclamó por su lado la formación de un gobierno provisorio de unidad nacioal y la celebración de elecciones antes de fines de 2009, en una entrevista con el diario francés Le Figaro.