Ofensiva militar contra Gaza


Un soldado israelí­ se mantiene alerta en la frontera de Gaza.  FOTO LA HORA: AFP DAVID BUIMOVITCH

El espectro de una operación militar israelí­ se cerní­a el viernes sobre la franja de Gaza, donde se apiñan un millón y medio de palestinos bajo control del grupo islamista Hamas, y hasta ahora sólo consideraciones tácticas la frenan.


De llevarse a cabo, esta ofensiva, en represalia por el disparo de cohetes palestinos contra el sur del territorio israelí­, contarí­a con un amplio consenso en Israel, a condición de ser limitada.

El ejército israelí­ ultima sus preparativos, la defensa pasiva extiende sus sistemas de alerta y la diplomacia prepara el terreno para una operación que podrí­a causar ví­ctimas civiles.

La oposición de derecha siempre ha estado a favor de una ofensiva de este tipo. Lo llamativo ahora es que un partido de izquierda en la oposición como el Meretz pidiera el jueves el uso de la fuerza militar para detener los disparos de cohetes y que el escritor israelí­ de izquierdas Amos Oz declarara el viernes que «Israel debe defender a sus ciudadanos».

El primer ministro Ehud Olmert anunció que mantendrí­a «consultas sobre la seguridad» el domingo para examinar la situación en torno a la franja de Gaza, al margen del consejo de ministros.

El ministro de Defensa, Ehud Barak, y la titular de Relaciones Exteriores, Tzipi Livni, participarán en esta reunión excepcional, indicó la presidencia del Consejo.

Según los medios de comunicación, el ejército israelí­ descarta la hipótesis de una ofensiva terrestre a gran escala, pero se dispone a emprender ataques contra blancos especí­ficos de Hamas, combinando los bombardeos aéreos con incursiones de blindados y de infanterí­a.

Los analistas militares consideran que el tiempo nublado retrasará el arranque de las operaciones porque dificulta la vigilancia del terreno desde los aviones, con o sin piloto, y desde los puestos fijos.

Pero, a su entender, el paso de camiones de abastecimiento desde Israel hacia Gaza y una reducción de la intensidad de los disparos de cohetes palestinos no bastarán para detener el mecanismo de escalada.

Israel permitió este viernes por la mañana el paso de tres convoyes de ayuda humanitaria hacia Gaza.

Los convoyes, 90 camiones en total, cinco de ellos procedentes de Egipto, que transportaban productos de primera necesidad, fuel y gas, cruzaban la frontera en los pasos fronterizos de Karni, Nahal Oz, y Kerem Shalom, según el portavoz de la administración militar Peter Lerner.

Una decena de cohetes y de obuses de mortero fueron disparados hacia Israel sin causar heridos durante la noche y por la mañana, según un portavoz castrense.

Según la cadena de televisión pública israelí­, la autorización del paso de ví­veres y combustible hacia Gaza se debe a los llamamientos internacionales, principalmente de Francia, Gran Bretaña y Egipto, adonde Tzipi Livni viajó el jueves.

Pese a afirmar que hace lo necesario para evitar una crisis humanitaria, Israel impone un bloqueo a la franja de Gaza desde junio de 2007, cuando el Hamas arrebató el control de ese territorio al partido moderado Fatah, del presidente palestino Mahmud Abas.

Livni anunció el jueves que su paí­s tomarí­a represalias por la multiplicación de los ataques de Hamas.

«Â¡Ya basta! La situación va a cambiar», declaró Livni tras una entrevista con el presidente egipcio, Hosni Mubarak, comentando la escalada de violencia desde que el 19 de diciembre expiró una tregua de seis meses entre Hamas e Israel, negociada con la mediación de Egipto.

Hamas, por su parte, respondió «no temer» las amenazas israelí­es.

«Son los usurpadores sionistas y no los palestinos o Hamas quienes pagarán el precio de las estupideces» dichas por Livni, respondió un portavoz del movimiento islamista, Fawzi Barhum.

Por de pronto Egipto reforzó las medidas de seguridad en su frontera con la franja de Gaza por temor a que los habitantes de este territorio palestino fuercen la frontera y entren masivamente en territorio egipcio como ya hicieron en enero de 2008.