Japón aprueba el mayor presupuesto de su historia


Los indicadores en la Bolsa de Tokio se observan en caí­da libre, cuando Japón está entrando en recesión, por lo que el gobierno central decidió aprobar un fuerte presupuesto estatal.

El gobierno japonés aprobó hoy un presupuesto récord de 88,548 billones de yenes (un billón de dólares, 720 mil millones de euros) para el ejercicio 2009-2010 con el fin de financiar «medidas sin precedentes» contra la recesión.


El presupuesto del próximo año fiscal (que va del 1 de abril de 2009 al 31 de marzo de 2010), supone un aumento del 6,6% respecto al ejercicio en curso. Ya fue aprobado por el consejo de ministros y en enero deberá obtener el visto bueno del Parlamento.

«Frente a una situación económica extraordinaria, debemos tomar medidas sin precedentes», dijo el primer ministro Taro Aso en una conferencia de prensa.

«Japón no puede evitar este tsunami de la recesión mundial. Pero tomando medidas radicales, queremos ser el primer paí­s del mundo en salir de la recesión», dijo Aso, aunque advirtió que «las condiciones» empeorarán el próximo año.

La economí­a japonesa, la segunda mayor del mundo, ya entró oficialmente en recesión -al haberse contraí­do su PIB dos trimestres consecutivos- y las exportaciones, especialmente de vehí­culos y productos electrónicos, se desplomaron.

Con un micrófono y una pizarra, Aso desgranó las partidas presupuestarias ante los periodistas. Para financiarlas, las emisiones de bonos del Tesoro van a subir un 31,3% (33,290 billones de yenes).

Con este aumento presupuestario, Japón incrementará de forma considerable su deuda pública, que ya es la más elevada de los paí­ses desarrollados. El monto de los bonos del Tesoro en circulación alcanzará un récord de 581 billones de yenes (6,4 billones de dólares) en marzo de 2010.

Los créditos para la ayuda al desarrollo disminuirán un 4%, y los de la defensa nacional un 0,1%.

Los ingresos fiscales caerán un 13,9% con respecto al ejercicio anterior, como consecuencia de la reducción de impuestos a las empresas para que puedan hacer frente a la ralentización económica.

El gobierno proyecta un crecimiento cero para 2009-2010, aunque el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización de Cooperación y de Desarrollo Económico (OCDE) prevén una fuerte contracción de la economí­a nipona.

El gobierno adoptó medidas de urgencia: reducción de impuestos para los propietarios de viviendas, préstamos para las pequeñas empresas y los desempleados y eventuales inyecciones de dinero público en el capital de los bancos.

También se distribuirán casi 23.000 millones de dólares en ayudas directas y en metálico a las familias japonesas. Así­, una pareja con dos hijos recibirán un subsidio de 726 dólares.

En sólo tres meses en el cargo, Aso ha visto hundirse su popularidad a consecuencia de la crisis; los últimos sondeos revelan que la oposición cuenta con mayor apoyo que el Partido Democrático Liberal, en el poder.

Aso instó a la oposición, que controla la cámara alta del parlamento (con menos poder), a aprobar rápidamente el presupuesto.

El primer ministro descartó la convocatoria anticipada de las elecciones legislativas previstas para septiembre, subrayando que su gobierno debí­a concentrarse en la crisis económica.

La oposición y algunos miembros de su propio partido, como el ex ministro de Reformas Administrativas, Yoshimo Watanabe, ya reclamaron la convocatoria urgente de elecciones.