El Cambio Climático


Ante este fenómeno natural, el planeta Tierra, empieza a demostrar como consecuencia de la mano del hombre, que el cambio climático es un aviso todaví­a no extemporáneo de detener el colapso. El ser humano en una actitud inverosí­mil continúa sin deponer su comportamiento del todo destructor por naturaleza.

Juan de Dios Rojas
jddrojas@yahoo.com

Lleva el globo terrestre años de años soportando tanta depredación asignada por el homo sapiens, sin misericordia, tampoco consideración alguna. Tamaña irresponsabilidad y actitud inconsciente marca ya luz roja, sin embargo, hay resistencia en contener aquel nefasto rol, dirigido a un cataclismo cortoplacista.

Será posible que jamás pensó que llegarí­a el final del mundo, en el orden del recalentamiento generador del cambio climático que actualmente viene a ser un hecho. Pero en ese y otros sentidos se aleja quién sabe cuántos años luz de la realidad, indicador evidente de la devastación. Todo tiene un lí­mite y la Tierra imposible sea la excepción.

Es plausible, en otro orden de ideas que algunos paí­ses se enfrascan en abierta lucha contra el inminente tope del planeta que habitamos. Resulta esperanzador su posición. Empero se lamenta de verdad que los más desarrollados no quieren un acuerdo que termine con el recalentamiento en mención, reflejo de criterios comprometidos.

Como la reducción de las emisiones tóxicas de gases constituye sin duda la única solución a tal problemática tremenda, no conviene sus intereses mezquinos; ahí­ radica la radiografí­a. Los pulpos repletos de poder mediante la industria descomunal son responsables del caso inaudito, consistente en ignorar a los demás.

La resistencia aludida es oprobiosa si se pone en la balanza de la dama de los ojos vendados aquel proceder ignominioso. De consiguiente, tienen en un brete al resto de la población mundial que actúa con señales civilizadas y compresivas y arguyen con validez sus opiniones razonables al igual que justificables.

Recién se llevó a cabo un debate del lado de expertos en la materia en Guatemala, junto a autoridades ministeriales de Medio Ambiente, además de elementos ecologistas. En el marco del II Encuentro Internacional de Cambio Climático: «Centroamérica ante los Impactos Globales del írtico», según dado a conocer en los medios.

Y para variar, consensos señalan que el cambio climático afecta a las naciones más pobres y vulnerables, sectores siempre en lista negra a la hora de un balance. Las consecuencias de rigor caminan semejantes a pasos de animal grande en Centroamérica. De ahí­ que debe haber interés sobremanera de buscar pronto la salida.

Aunque parezca paradójico a juicio de uno de los connotados cientí­ficos participantes John Kermond, neozelandés sostuvo que los elevados precios del petróleo pueden reducir el consumo de combustibles. Ello vendrí­a a reducir los í­ndices de emisiones contaminantes de carbono.

Además se dijo por boca del noruego Lars Vagen que cuando en 2,012 caduque el Protocolo de Kioto acerca de emisiones de efecto invernadero, hoy en dí­a principal causa del calentamiento planetario, los paí­ses tienen que adoptar distintos planes. Por ejemplo conseguir el Convenio Mundial que logre la reducción de marras.

Me entero que la ecologista guatemalteca Vida Amor de Paz sentenció mucho más trágica las circunstancias al respecto. De proseguir el mismo rumbo dañino, tampoco se disminuye la emisión de gases, el planeta podrí­a colapsar en sólo diez años, al contrario de la creencia en veinte o cien años.