El año está concluyendo y dejó en el recuerdo colectivo una serie de hechos de extrema violencia que las autoridades atribuyeron al narcotráfico: las «narcomatanzas» cobraron la vida de miembros de grupos del crimen organizado y, ajenos a este, sólo víctimas del fuego cruzado.
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A lo largo del año, expertos en temas de seguridad coincidían en que el Estado tiene una muy mala calificación en la prevención, y las narcomatanzas lo confirmaron.
El país fue tomado «por sorpresa» ante el ingreso al territorio de cárteles mexicanos que pelean territorio con los grupos de narcotráfico guatemaltecos, dejando como saldo decenas de muertos.
GUERRA
Hellen Mack, analista en temas de seguridad de la Fundación Myrna Mack, explicó que uno de los factores que influyeron para que se dieran ese tipo de hechos, fue la declaración de guerra al narcotráfico que países como México, Colombia y otros centroamericanos hicieron recientemente.
A criterio de Mack, el país no estaba preparado a nivel de seguridad en materia de narcotráfico, el cual considera un eje de dinero y poder que atraviesa todas las capas de la sociedad. La analista también consideró que el Ejército ha fallado en su función de resguardar las fronteras del país para evitar la filtración de grupos de narcotraficantes en el territorio nacional.
Mack cree que el punto de partida en el que el Estado debió buscar la prevención fue el crimen contra tres diputados salvadoreños y su piloto ocurrido el 19 de febrero de 2007: «Esa fue una alerta física y un hecho real para que el Estado previera», declaró.
Para la analista, Guatemala no está preparada ni con armamento ni con recursos; pero también criticó al Sistema de Justicia: «la Corte Suprema de Justicia aún discute si puede ampliar la competencia de los tribunales para que conozcan casos de alto impacto, y no dan una respuesta», criticó.
La crítica al sistema de Justicia se extendió, ya que para Mack, la engorrosa discusión de la ampliación de competencia en los tribunales de la capital «evidencia que la CSJ está perneada políticamente. Dejar que esos casos se queden en los departamentos donde la seguridad es aún más vulnerable representa una tendencia», enfatizó.
La entrevistada dijo finalmente que el país carece de medidas de prevención, lo cual permitió que el narcotráfico lo «tomara por sorpresa», y enfatizó que prever debe ir acompañado de otros programas preventivos como evitar el narcomenudeo: «con esos ilícitos Guatemala no sólo se convierte en un lugar de paso de droga sino de consumo, lo cual genera otras clases de violencia», indicó.
REACCIONES
Los crímenes que el Ministerio Público y la Policía Nacional Civil han ligado al narcotráfico, por diferentes elementos, han generado una serie de reacciones dentro del propio sistema de seguridad y justicia nacionales.
En el caso de la seguridad, esta ha sido incrementadas tanto para los investigadores como para los sindicados de estos hechos; por ejemplo, las prisiones donde son recluidos han sido calificadas como vulnerables por lo son resguardadas con equipos especiales.
En el caso del sistema de justicia, en más de una oportunidad los jueces departamentales y capitalinos se han inhibido de conocer los procesos contra los supuestos miembros de peligrosos cárteles de drogas que operan en el país. La CSJ ha tenido que intervenir en ese sentido ordenando que sea un tribunal capitalino el que conozca el juicio.
La Comisión Internacional Contre la Impunidad en Guatemala, que se ha querellado en varios procesos, ha recomendado que esos casos sean juzgados en los tribunales de la ciudad por medidas de seguridad, sin embargo, los conflictos de jurisdicción han persistido retardando el inicio de los debates.
Algunos de los casos más sonados, vinculados con el narcotráfico y el crimen organizado, tuvieron lugar en diferentes partes del país. í‰stos tienen similitud por el número elevado de personas muertas, así como por la saña con que se perpetraron los hechos.
ZACAPA
El pasado 25 de marzo se originó un enfrentamiento armado entre dos grupos de supuestos narcotraficantes, en el balneario La Laguna, en Río Hondo, Zacapa, el cual dejó como resultado once personas muertas, entre ellas Juan José León, alias «Juancho León», quien era considerado el jefe del cartel del Golfo.
Por este hecho hay doce personas procesadas, entre ellas Daniel Pérez Rojas, alias «el Cachetes», supuesto líder del grupo de sicarios «Los Zetas», así como Rubén Quib Caal, ex kaibil, detenido el 30 de marzo en el barrio Cementerio Nuevo, en Zacapa, a quien se le involucra con esta masacre por custodiar armamento que sirvió de evidencia vinculada a la organización de narcotraficantes.
AUTOBUS
Las autoridades guatemaltecas vincularon con el narcotráfico el caso de 15 nicaragí¼enses y un holandés calcinados, que se conducían en un autobús en Zacapa.
Las investigaciones realizadas por el Ministerio Público (MP) señalan que el derrame de combustible en la unidad es un indicio a pensar que el vehículo fue quemado de manera intencional, además se encontraron recipientes grandes, los cuales se cree fueron utilizados para rociar el bus.
El pasado 9 de diciembre, a un mes del siniestro, fueron entregados los primeros cinco cuerpos de los nicaragí¼enses a sus familiares, y una semana antes, el del ciudadano holandés. Los parientes de las víctimas señalaron que los fallecidos no tienen ninguna relación con el narcotráfico, ya que la mayoría eran comerciantes.
HUEHUE
Un enfrentamiento armado entre presuntos narcotraficantes dejo el saldo de 17 personas muertas, en la aldea Agua Zarca, municipio de Santa Ana Huista, Huehuetenango, el pasado 30 de noviembre.
Marlene Blanco Lapola, directora de la Policía Nacional Civil (PNC), dijo que existen dos hipótesis sobre el hecho, la primera responde a un enfrentamiento entre narcotraficantes guatemaltecos con mexicanos, por la disputa del territorio; mientras que la otra tiene que ver por una riña en un jaripeo.
El MP ha realizado varios allanamientos en la búsqueda de evidencias que permitan encontrar a los responsables de esta matanza, los hallazgos van desde armamento de grueso calibre, vehículos y bolsas de sangre y suero, las cuales hacen creer que fueron usadas para instalar un hospital móvil.
La directora de la policía ha indicado que la presencia del narcotráfico en el país se ha hecho visible con estos enfrentamientos, que han dejado como resultado la pérdida de varias personas. La funcionaria destaca que dicho grupo de sicarios ha migrado a Guatemala por la lucha que mantienen los gobiernos de México y Colombia en su contra.