San Lázaro


Tuvo la dicha de ser el protagonista de uno de los milagros más impresionantes de Jesucristo, ya que fue resucitado por el Señor después de cuatro dí­as de haber fallecido.


Las dos hermanas salen al encuentro de Jesús en medio de lágrimas y sollozos diciéndole: «Oh, Señor ¡si hubieras estado aquí­! ¡Si hubieras oí­do cómo te llamaba Lázaro! Jesús responde: – «Yo soy la resurrección y la Vida. Los que creen en Mí­, no morirán para siempre». Jesús dijo: ¡Lázaro, yo te mando, sal fuera! Y Lázaro se levantó. Después de cuatro dí­as de muerto, fue resucitado milagrosamente y visto por la multitud que contempló el hecho.