La comercialización de la Navidad


En fecha reciente, el Arzobispo Metropolitano de Guatemala, Cardenal Rodolfo Quezada Toruño, expresó su preocupación por la comercialización de la Navidad, una caracterí­stica muy enraizada en los paí­ses de capitalismo dependiente como los de América Latina.

Félix Loarca Guzmán

Con el pretexto de esta fiesta, los comerciantes alientan el consumismo exagerado distorsionando el verdadero sentido de este gran acontecimiento histórico como es el nacimiento del Niño Jesús, al extremo que muchas personas terminan endeudándose de manera alarmante. Cuando llega el mes de enero no tienen cómo hacer frente a los enormes compromisos financieros del inicio del año nuevo, entre ellos las interminables listas de útiles, zapatos y uniformes escolares.

Por ello, es que el señor Arzobispo ha exhortado a todos los guatemaltecos y extranjeros que residen en nuestro paí­s a prepararse espiritualmente para recibir la celebración de la Navidad con el propósito de darle la bienvenida al Hijo de Dios.

Se trata entonces de conmemorar un suceso trascendental que es compartido por millones de los habitantes de la tierra, el advenimiento de Jesús en un humilde pesebre de Belén, dentro de un ambiente de profunda sencillez, pero rodeado de mucho amor.

La invitación del dirigente de la Iglesia Católica se orienta a hacer conciencia sobre que lo que debe prevalecer es hacer de la Navidad una fiesta espiritual y no un motivo de escándalo o consumo de bebidas embriagantes que al final pueden conducir a tragedias insospechadas ante todo en un ambiente de tantos peligros como el que hoy se vive en Guatemala.

Y en momentos de gran incertidumbre económica por la crisis que actualmente agobia al mundo del sistema capitalista, lo más sensato no es gastar de manera desenfrenada lo que no se tiene, sino actuar con mucha prudencia, pues los pronósticos para el año 2009 no son muy alentadores.

Precisamente, el cardenal Quezada Toruño ha recomendado a los habitantes ser precavidos con los gastos. Se deberá tener especial cuidado con el uso de las tarjetas de crédito, ya que es un endeudamiento fácil, pero que a la larga representa muchos dolores de cabeza por los altos intereses que cobran las empresas emisoras con grave perjuicio para el patrimonio familiar.

Quizá la recomendación más importante es que en tiempos de vacas flacas, hay que amarrarse el cincho, absteniéndonos de hacer gastos innecesarios. La Navidad más feliz es la que podemos celebrar sin alcohol abriendo nuestro corazón a quien necesita nuestra ayuda. Mantengamos vivo el espí­ritu de la Navidad con amor, fe, honestidad, bondad y respeto para hacer realidad las Santas Palabras de ¡Amaos los unos a los otros como yo os he amado!