Sarkozy cierra Presidencia


El presidente de Francia Nicolas Sarkozy.  AFP PHOTO / PATRICK HERTZOG

Sarkozy cierra Presidencia de la Unión Europea ante Eurocámara más europeo que nunca.


El jefe de Estado francés, Nicolas Sarkozy, confesó hoy que habí­a intentado «mover a Europa» durante su presidencia semestral de la Unión Europea, aunque fue Europa la que lo «cambió», en su última intervención como titular del Consejo de la UE ante el Europarlamento en Estrasburgo (este de Francia).

«He intentado mover a Europa, pero Europa me ha cambiado», declaró Sarkozy bajo los aplausos de los eurodiputados reunidos en la última sesión plenaria del año.

«Creo verdaderamente que cada jefe de Estado y de gobierno ganarí­a ejerciendo en algún momento esta responsabilidad, comprenderí­a que, más allá de lo que nos diferencia, hay tantas cosas que nos acercan», continuó Sarkozy.

«Cuando se tiene la suerte durante seis meses de conocer y tener que resolver los problemas de 27 paí­ses, se gana en tolerancia, se gana en apertura de pensamiento y se comprende que Europa es seguramente la idea más bella inventada en el siglo XX y que necesitamos más que nunca a Europa», agregó.

En su tercera intervención ante el Europarlamento, Sarkozy rindió homenaje a los diputados europeos por el apoyo brindado, en particular ante el plan de lucha contra el cambio climático, adoptado por los lí­deres de la UE el viernes pasado y que ahora debe ser convalidado por esa asamblea legislativa.

«El Europarlamento ha sido un elemento decisivo para obtener resultados. Quisiera decir que ha sido más fácil discutir, trabajar, negociar, con el Parlamento Europeo que con -no entro en detalles- tal o cual interlocutor», declaró, en medio de las risas del hemiciclo.

El plan europeo prevé un triple objetivo para 2020: reducir en 20% sus emisiones de gases de efecto invernadero con respecto a sus niveles de 1990, llevar a 20% la parte de energí­as renovables en el consumo energético y reducir este último también en un 20%.

Sarkozy invitó al Europarlamento a aprobar el acuerdo alcanzado de los 27 paí­ses de la UE, «a pesar de sus motivos de insatisfacción» por las concesiones efectuadas.

Tras el discurso del jefe de Estado francés, se procedió al debate con los eurodiputados europeos, marco en el cual Sarkozy recibió más bien elogios, con la excepción del co-presidente del grupo de los Verdes, Daniel Cohn-Bendit, quien denunció la «veleta» de la gestión francesa de la UE estos seis meses.

«La presidencia francesa es una veleta que dice en un momento una cosa que es verdadera y en un momento una cosa que es falsa», atacó el ex lí­der de Mayo 68.

«Usted reduce al Parlamento Europeo a un «viagra» para gobiernos. No es nuestro papel ser utilizados para que los otros hagan lo que no quieren hacer», agregó, en referencia a las declaraciones de Sarzkoy confesando que habí­a aprovechado la presión de los eurodiputados para convencer a los 27 miembros de la UE de aprobar el plan contra al calentamiento planetario.

Sarkozy respondió acusando a Cohn-Bendit de cambiar la actitud de diálogo que tiene en privado con el presidente francés y volverse «loco» ante la cámaras para hacerse remarcar.

«Al final de una presidencia, se formulan los elogios, no los lamentos», concluyó el jefe de Estado galo, antes de manifestar su «confianza» en la República Checa, que tomará la posta de Francia el próximo 1 de enero.