Tailandia elige primer ministro a jefe de la oposición tras 10 meses de caos.
El jefe de la oposición tailandesa, Abhisit Vejjajiva, fue designado oficialmente hoy como vigésimo séptimo primer ministro del reino, al término de una elección en el Parlamento que puso fin a diez meses de un gobierno caótico dirigido por fieles a Thaksin Shinawatra.
La elección a Abhisit, que fue posible gracias a un vuelco en las alianzas iniciales, estuvo marcada por algunos incidentes frente al Parlamento con partidarios de Thaksin, el ex primer ministro derrocado en 2006 por un golpe militar acusado de corrupción.
Vestidos de rojo, los seguidores de Thaksin se enfrentaron con la policía y lanzaron vallas metálicas contra la principal entrada al edificio legislativo.
Abhisit, de 44 años, líder del Partido Demócrata, la formación política más antigua del país con 62 años de existencia, obtuvo 235 votos contra 198 para Pracha Promnog, candidato propuesto por los partidarios de Thaksin, precisó Chai Chidchob, presidente del parlamento.
Tres diputados se abstuvieron.
«Abhisit logró más de la mitad de los votos. Declaro que Abhisit ha sido elegido primer ministro», declaró Chai Chidchob.
Inmediatiamente, Abhisit, nacido en Gran Bretaña y diplomado de Oxford, expresó su «agradecimiento» a todos los miembros de la Cámara que votaron por él.
Abhisit cuenta con el apoyo del «establishment» conservador de Bangkok, ya sea en el ejército, en la administración o en Palacio.
«Como es necesario el aval de la monarquía, no expresaré mi posición política» antes de que el rey Bhumibol Adulyadej firme la orden de nombramiento en el cargo, indicó Abhisit.
Es la primera vez en ocho años que un dirigente del Partido Demócrata se convierte en primer ministro en Tailandia.
Desde 2001, en todas las elecciones legislativas, incluidas las de diciembre de 2007, se impusieron los partidarios de Thaksin.
La elección de Abhisit fue posible luego de que se diera vuelta una alianza después de que la Corte Constitucional ordenara el 2 de diciembre pasado la disolución del Partido del Poder del Pueblo (PPP, pro-Thaksin).
Ese fallo puso fin a la ocupación de los dos aeropuertos de Bangkok, que durante una semana llevaron a cabo miles de partidarios monárquicos, vestidos de amarillo y nucleados en la Alianza del Pueblo por la Democracia (PAD), para reclamar la salida del poder del entonces primer ministro Somchai Wonsgawat, cuñado de Thaksin.
El bloqueo de los aeropuertos atrapó a unos 350.000 turistas y provocó graves pérdidas a la economía tailandesa, uno de cuyos pilares es el turismo.
Los seguidores del PAD ocupaban desde agosto la sede del gobierno.
El 6 de diciembre, Abhisit indicó que estaba en condiciones de dirigir una nueva coalición gubernamental tras la defección de diputados de cuatro formaciones que antes habían apoyado a Thaksin -exiliado desde 2006-, y de una facción rebelde del PPP.
El sábado, en un mensaje de video a más de 50.000 partidarios reunidos en un estadio de Bangkok, Thaksin, de 59 años, pidió al ejército que deje de inmiscuirse en los asuntos políticos de Tailandia y en la formación de un nuevo gobierno.
Detestado por la aristocracia y una parte de la clase media en Bangkok, Thaksin tiene en cambio el respaldo de la población rural y de los más desfavorecidos, en particular en el norte de Tailandia.
Abhisit es el tercer primer ministro designado en los últimos meses en ese país.
En febrero de 2008, Samak Sundaravej, aliado de Thaksin, fue elegido tras las legislativas de 2007 que pusieron fin a 15 de administración militar.
Apasionado por la cocina, Samak fue destituido en septiembre por la justicia por haber seguido presentando por televisión emisiones culinarias remuneradas.
Somchai, nombrado en su reemplazo, fue obligado a renunciar el 2 de diciembre por la Corte Constitucional, que lo inhabilitó políticamente por cinco años.