Jóvenes reclaman más espacios


El autoritarismo de las organizaciones tradicionales de participación ciudadana, es la razón por la que los jóvenes no se involucran.

La percepción que organizaciones juveniles tienen de los partidos polí­ticos, Iglesia y otros espacios tradicionales de participación, es que en la mayorí­a de ocasiones las agendas de trabajo de éstos son impuestas, sin que la juventud tenga opción de proponer.

Ligia Flores
lahora@lahora.com.gt

Una de las grandes conclusiones del Encuentro Interdepartamental de Jóvenes, que se desarrolló en la ciudad capital recientemente, organizada por el Centro Legal en Derechos Humanos (CALDH), recalcó en la necesidad de cambiar estas modalidades de organización, por unas más democráticas, donde la juventud pueda expresarse y tenga incidencia.

«Muchas veces las agendas están preestablecidas y no se dan las condiciones para que los jóvenes se manifiesten», criticó íbner Paredes, encargado del área de juventud de CALDH.

Otra de las conclusiones que se manifestó al finalizar el encuentro es que, pese a que se ha estigmatizado a la juventud como apática, que no le interesa participar, «el evento muestra todo lo contrario, porque a la juventud sí­ le interesa, pero no en un sistema autoritario, antidemocrático y adultista como el actual», se dijo.

«Desde las diferentes mesas detectamos un movimiento juvenil que está en construcción, porque hay mucha organización de jóvenes a nivel comunitario, pero no se han podido vincular a espacios nacionales porque no tienen las herramientas», refirió Paredes.

Durante los cuatro dí­as del encuentro, los más de 150 jóvenes de 18 departamentos discutieron sobre temáticas como: participación, organización y herramientas para la promoción de los derechos.

También se debatió sobre la situación de los derechos sexuales y reproductivos, VIH, derechos de pueblos indí­genas, identidad cultural, entre otros.

SITUACIí“N

En la actividad también se dijo que los prejuicios y la estigmatización hacia la juventud son las principales barreras que impiden a las y los jóvenes desarrollarse plenamente en el ámbito público.

«Siguen alimentando la discriminación y opresión, lo cual afecta la imagen juvenil y limita las acciones que las organizaciones juveniles desarrollamos en el ámbito comunitario», indicó Paredes.

Asimismo, se criticó el escaso apoyo que se da en los espacios locales, ya que en la mayorí­a de ocasiones las municipalidades les niegan los recursos para que puedan organizarse.

También se dijo que la represión y criminalización desarrolladas directa o indirectamente por los partidos polí­ticos, iglesias, sociedad en general, y por las autoridades de Estado, especialmente las responsables de la seguridad ciudadana, «se han extralimitado hasta perpetrar hechos graves como las ejecuciones extrajudiciales de jóvenes, poniendo en evidencia la incapacidad del Estado por establecer acciones tendientes a nuestro desarrollo integral», puntualizaron.