UE en fase crucial de negociaciones de su plan contra cambio climático.
Los ministros de Medio Ambiente de la Unión Europea (UE) se reunieron hoy en Bruselas para intentar acercar posiciones sobre un plan conjunto contra el cambio climático, que requerirá concesiones y voluntad política de los líderes de los 27 países comunitarios.
Antes de la reunión, en una presentación ante el Europarlamento, el ministro francés Jean-Louis Borloo, cuyo país preside la UE, indicó que las negociaciones sobre el plan europeo «entraron en una fase crucial», explicando que «si el 90% del texto está finalizado, quedan pendientes numerosas cuestiones difíciles».
La UE se fijó un triple objetivo para 2020: reducir en 20% sus emisiones de gases de efecto invernadero con respecto a sus niveles de 1990 y llevar a 20% la parte de energías renovables en su consumo, que al mismo tiempo debe reducirse un 20%.
Pero los países europeos no se ponen de acuerdo sobre los instrumentos a utilizar para llegar a ese «20-20-20», con el agravante de que la crisis económica ha polarizado las posiciones.
«La más difícil es el mecanismo de la subasta de las emisiones de dióxido de carbono (CO2)», indicó Borloo, al referirse a la hostilidad de Alemania para convertir de a poco en pagos a estos permisos para contaminar, hasta ahora gratuitos.
«Nuestros amigos alemanes quieren renunciar a la progresividad de las subastas. Somos conscientes de que será necesario encontrar una solución aceptable para todos», precisó Borloo.
La canciller alemana Angela Merkel advirtió el jueves ante los diputados de la Bundestag que defenderá «con firmeza» la posición de su país respecto de la idea de Bruselas de hacer pagar a la industria y los proveedores de electricidad cada tonelada de CO2 consumida a partir de 2013.
Polonia, que produce su electricidad a base de carbón, muy contaminante, también se opone a esta idea, e incluso rechazó una derogación que propuso la presidencia francesa de la UE para que los países que dependen en un 60% del carbón para producir electricidad no paguen hasta 2016 la mitad de las toneladas de CO2 emitidas.
Los jefes de Estado y de gobierno de la UE deben definir los últimos puntos pendientes en su cumbre del 11 y 12 de diciembre en Bruselas y llegar a un acuerdo unánime, tal como lo exigió el jefe de gobierno italiano, Silvio Berlusconi, preocupado por los costos para el sector manufacturero de su país.
En el marco de los esfuerzos de la UE para luchar contra el calentamiento climático, el bloque alcanzó el lunes un acuerdo para obligar a los fabricantes automovilísticos a reducir las emisiones de CO2 de sus autos nuevos a partir de 2012, so pena de multas.
El acuerdo prevé un escalonamiento entre 2012 y 2015 de esa reducción que deben realizar los constructores en sus nuevos vehículos, hasta situar en 130 gramos por km las emisiones de CO2 que en 2005 eran de 159 gr/km.