El petróleo baja vertiginosamente, pero gasolinas no


El barril de petróleo se cotiza en el mercado internacional a US$49 -el precio más bajo desde enero de 2007-, mientras que los combustibles mantienen una tendencia decreciente pero a un ritmo más lento. El mercado del crudo y el de los combustibles están estrechamente vinculados, no obstante existe un abismo entre los factores que determinan la cotización de ambos productos; esto ha generado que los consumidores cuestionen la dinámica de precios en el mercado nacional.

Texto: Javier Estrada Tobar, infoarte: Alejandro Ramí­rez
lahora@lahora.com.gt

Por un lado, el precio del crudo depende de la capacidad de extracción de los campos petroleros y las decisiones de los consorcios que rigen su funcionamiento, además de las polí­ticas de las asociaciones internacionales, como la que dicta la Organización de Paí­ses Productores de Petróleo, que recientemente ha anunciado recortes de producción para conseguir un incremento de precios.

Asimismo, hay una relación en el crudo con las variaciones de la cotización del dólar y los conflictos geopolí­ticos -que marcan tendencias en la polí­tica mundial-, pero el factor definitorio está comprendido por la dinámica de la oferta y demanda internacional.

Esta es la explicación más frecuente de las autoridades energéticas, quienes dejan en manos de la ley de «oferta y la demanda» toda la regulación de los precios de los combustibles y así­ también de las gasolinas.

El ministro de Energí­a y Minas, Carlos Meany, indicó que las tendencias de precios en Guatemala se rigen estrictamente por los mercados internacionales, de igual forma como sucede en el resto de paí­ses importadores de petróleo.

Según el funcionario, el precio de los combustibles se ha reducido en un 40%% desde el extremo reportado en julio pasado, cuando el barril de petróleo se cotizó en US$147, y repercutió además en los precios de las gasolinas, dejando la premium en alarmantes 35.66 quetzales por galón.

De acuerdo con Meany, actualmente en Guatemala se cuentan los precios de gasolina más baratos en Centroamérica. «Estamos en una embajada en los precios; Guatemala está llevando ese reflejo continuamente», indicó.

«Esto ha beneficiado enormemente a la economí­a, a la canasta básica y al presupuesto de los usuarios», destacó.

El optimismo es evidente, cuando el funcionario anuncia que el precio del diésel se reducirá de los Q23.89 por galón que cuesta actualmente, hasta llegar a los Q21 en la temporada navideña, lo que también serí­a evidente con el resto de derivados del petróleo.

En contraste a la posición gubernamental, analistas económicos estiman que el paí­s se encuentra en alto grado de vulnerabilidad a sufrir por los embates de los efectos económicos externos y los movimientos del mercado nacional que pueden ser «producto de la especulación de precios», deducido esto a partir de los cinco años anteriores, durante los que se incrementaron los precios de los combustibles de forma inusual.

«Durante varios años vimos como los precios de la gasolina subieron a cada hora, mientras que en este nuevo contexto los precios se reducen a paso lento; esto nos hace pensar que durante cinco años fuimos ví­ctimas del empobrecimiento por medio de la especulación de precios», indicó el analista económico Sergio ílvarez.

Según ílvarez, la «autorregulación» de los mercados deja indefensos a los consumidores ante los mercados especulativos, de tal forma que ante la falta de control por parte del Estado da luz verde a los diversos actores en el mercado energético para que fijen los precios de acuerdo a sus necesidades.

Ante esto, Meany dice que «ellos (productores e intermediarios) están en una franca competencia a unos con otros a partir de la venta de inventarios (de combustibles)», lo cual hace que los precios más bajos tengan una mayor demanda.

Durante un foro de discusión sobre el costo social de los combustibles, Jorge Santos, analista económico del Centro Internacional de Investigación en Derechos Humanos, refirió que la gremialidad de las empresas importadoras y expendedoras podrí­a dar lugar a una asociación que permita fijar precios de acuerdo a los intereses de estos grupos.

El especialista recomendó la creación de un ente regulador del mercado -para evitar cualquier posible especulación- como podrí­a ser la Procuradurí­a del Consumidor, que con un marco legal adecuado pudiera efectuar acciones contra la especulación y manipulación del mercado nacional.