El bloqueo humanitario de Israel hacia la Franja de Gaza se retiró gracias a la ONU.
La ONU reanudó hoy la distribución de ayuda humanitaria a la población de la franja de Gaza, después de que Israel la autorizara a ingresar provisiones a pesar del estricto bloqueo que impone a ese territorio palestino, indicó un portavoz onusiano.
«La distribución se hace en pequeñas cantidades que hemos podido transportar ayer. Las provisiones durarán algunos días y no semanas», indicó el portavoz de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA), Chris Gunnes.
Israel autorizó ayer que 33 camiones con alimentos, medicamentos y equipos médicos entraran en Gaza, íntegramente cerrada desde hace casi dos semanas debido a un recrudecimiento de la violencia. La carga de ocho de los camiones estaba destinada a la UNRWA.
Según Gunnes, leche en polvo por varios miles de dólares se desperdiciaron durante la inspección de la mercadería efectuada por las autoridades israelíes.
«Rompieron los paquetes. La leche se desparramó por todas partes», dijo Gunnes.
«Los bebés no deben ser castigados y privados de leche. No conozco bebés que disparen cohetes o que la leche para bebés sea usada como pólvora para cohetes», agregó el vocero.
En periodos de normalidad, la UNRWA distribuye ayuda alimentaria a unas 750 mil personas en Gaza, es decir a la mitad de la población de ese territorio.
Una ola de violencia sacude la zona desde el 4 de noviembre, comprometiendo una tregua en vigor desde junio pasado en la Franja de Gaza y sus alrededores entre Israel y el movimiento islamista Hamas, que controla ese territorio desde junio de 2006.
El 5 de noviembre, Israel reforzó el bloqueo que impone a la Franja de Gaza y cerró todos los puntos de paso hacia ese territorio y autoriza de forma excepcional, el traslado de ayuda humanitaria o de combustible.
Desde Ginebra, el Alto Comisionado de la ONU para Derechos Humanos, Navi Pillay, pidió a Israel que levante inmediatamente el bloqueo que pesa sobre la Franja de Gaza y que viola la legislación internacional.
«A raíz de este bloqueo, 1,5 millones de hombres, mujeres y niños palestinos, vienen siendo sido privados a la fuerza de sus derechos humanos básicos desde hace meses», se indignó Pillay.
Centenares de palestinos se precipitaron hoy de mañana hacia los centros de distribución de la UNRWA, para tratar de procurarse harina, azúcar, arroz, aceite, leche en polvo o carne en conserva.
En el campo de refugiados de Shatti, hombres y mujeres hacían cola en espera de un vale que canjearán por alimentos en el depósito.
«Necesito recibir esta ayuda con urgencia, pues nuestra vida está en ruinas. No tenemos cómo comprar comida. La ayuda de la ONU nos alcanza apenas por diez días, pero es mejor que nada», dice Um Said, una mujer de 60 años, que junto a su marido tiene que alimentar a un total de 15 hijos y nietos.
«Nuestra situación es insoportable. Tenemos que vivir sin combustible, sin gas, sin agua y sin electricidad y mientras tanto las facciones palestinas se matan entre sí e Israel hace lo que quiere», lamentó la mujer.
Su vecina en la fila, Um Jihad, de 55 años, concuerda: «Estamos muriéndonos, y las facciones palestinas se pelean por el poder en lugar de dar de comer a un pueblo reducido a depender de las ayudas».
Um Said, de 80 años, no puede hacer cola de pie y se sienta en el piso, protegiéndose con su chal del polvo de la harina. «Necesito un vale, no me moveré de aquí hasta que lo consiga, pero esperaré que la gente se disperse un poco», comenta.
En el terreno, la ola de violencia que desde el 4 de noviembre costó la vida a 15 milicianos palestinos parecía menguar hoy, pese a una incursión aérea israelí limitada en el sur de la franja de Gaza.
El Hamas aseguró que disparó un cohete contra tanques israelíes, pero el ejército del Estado hebreo no dio parte de víctimas.