Piden mantener tregua


Ehud Olmert (D) y Mahmud Abas (I).

El lí­der palestino Mahmud Abbas llegó con la intención de defender la tregua en la franja de Gaza a la reunión que celebraba hoy con el primer ministro israelí­ Ehud Olmert, quien imputó a los islamistas de Hamas los últimos episodios de violencia que amenazan el cese de hostilidades.


La reunión, la primera en dos meses, empezó a las siete de la mañana (hora de Guatemala) en la residencia oficial de Olmert en Jerusalén y se produce en un contexto de enfrentamientos que ponen en peligro ese alto el fuego que lleva cinco meses en vigor y que han costado la vida a 15 militantes palestinos desde el 4 de noviembre.

Además, Israel mantiene cerrados desde el 5 de noviembre todos los accesos a Gaza, lo que está provocando un mayor deterioro de las condiciones de vida de la población de este territorio controlado por el movimiento islamista armado.

«El presidente Abas pedirá al primer ministro Olmert que actúe para mantener la tregua», acordada por Israel y Hamas con la mediación de Egipto, declaró el portavoz de Abbas, Nabil Abu Rudeina.

Olmert acusó ayer a Hamas de «hacer estallar en pedazos» la tregua y esgrimió la amenaza de una gran operación militar para poner fin a los lanzamientos de cohetes desde Gaza contra el sur de Israel. Hoy fueron disparados seis, que no causaron ví­ctimas, informó la policí­a.

«El presidente Abbas pedirá a Olmert que haga lo posible para evitar que empeore una situación que podrí­a agravar el sufrimiento de la población de Gaza», agregó Abu Rudeina.

Abbas no tiene ningún control sobre la franja de Gaza desde que su partido, el Fatah, fue expulsado por Hamas en junio de 2007 de ese territorio.

Aludiendo a los grupos armados palestinos responsables de los disparos de cohetes contra territorio israelí­, Abbas pidió a «todas las partes que respeten la tregua y no den pretextos a los ocupantes para endurecer su agresión y el bloqueo impuesto a Gaza».

«Nadie puede aceptar tales bombardeos ciegos y, si es necesario, actuaremos», declaró el ministro israelí­ de Defensa, Ehud Barak, citado por la radio pública israelí­.

Unas horas antes del encuentro Abbas-Olmert, Israel hizo saber a la ONU que suavizará el bloqueo para permitir la entrada en Gaza de un convoy de ayuda humanitaria.

«Se nos ha informado de que el punto de acceso de Kerem Shalom se abrirá esta mañana», dijo Chris Gunness, portavoz del UNRWA, la agencia de Naciones Unidas que se encarga de la ayuda a los refugiados palestinos. «Tenemos once camiones que esperan entrar. Están cargados de carne en conserva y de leche en polvo».

La UNRWA, que normalmente presta ayuda a unas 750 mil personas en Gaza, dejó de repartir ví­veres el viernes pasado por falta de provisiones.

El cierre de los accesos a Gaza ha provocado también una escasez de carburante que llevó a la central eléctrica de Gaza a detener su actividad con los consecuentes cortes de suministro.

«Necesitamos 21 millones de litros de fuel para llenar los depósitos de la central eléctrica», agregó Gunness.

Hamas, algunos de cuyos dirigentes no dudan en acusar a Abbas de ser cómplice del bloqueo impuesto a Gaza con el objetivo de debilitarles, criticó la reunión con Olmert.

«Estos encuentros son una farsa porque sirven de aval a las matanzas cometidas por el enemigo», dijo el portavoz del movimiento islamista, Fawzi Barhum.

Abbas y Olmert, que dirige un gobierno de transición tras dimitir en septiembre, se reúnen regularmente tras la reanudación en noviembre de 2007 de unas negociaciones de paz que de momento no se han traducido en nada concreto.