El presunto jefe del aparato militar de la organización separatista armada vasca ETA, Miguel de Garikoitz Aspiazu Rubina, alias Txeroki, fue detenido hoy en la madrugada en el sudoeste de Francia, anunció la ministra del Interior, Michele Alliot-Marie.


Txeroki, de 35 años, había sido «ubicado hace varios días» previo a ser detenido hoy en la madrugada, declaró la ministra francesa, antes de asegurar que «será entregado a la justicia española en el marco de los acuerdos» entre Francia y España.
«Había sido localizado desde hacía varios días (…). Verificamos para tener la certeza de su presencia y la decisión de pasar a la acción fue adoptada ayer», precisó Alliot Marie.
El presunto jefe militar de ETA fue detenido hoy en la madrugada en Cauterets, en el departamento francés de Altos Pirineos, cerca de la frontera con España, en compañía de una mujer cuya identidad no fue precisada, pero se trata «seguramente de su compañera», agregó la Ministra.
La policía francesa encontró una pistola, documentos falsos y un ordenador durante un registro realizado tras la detención, informaron fuentes próximas al caso.
Además de los resultados de los registros que se estaban efectuando en el apartamento en el que Txeroki y la mujer fueron detenidos, se estarían comparando elementos de la polícía técnica y científica.
Según la agencia de prensa española Vasco Press, la detención de Txeroki fue resultado de la cooperación entre la policía francesa y la guardia civil española.
Esta operación «ilustra una vez más la excelente colaboración entre Francia y España en la lucha contra el terrorismo vasco», afirmó Alliot Marie.
La ;inistra francesa subrayó en un comunicado que «Txeroki es sospechoso de ser el autor de los asesinatos de dos guardias civiles españoles en Capbreton (sudoeste de Francia), el primero de diciembre de 2007».
Los guardias civiles Raúl Centeno, de 24 años, y Fernando Trapero, de 23 años, fueron asesinados a tiros el primero de diciembre de 2007 por tres miembros de ETA a la salida de una cafetería de Capbreton, cuando efectuaban una misión de información en el suroeste de Francia.
ETA había reivindicado el asesinato de los dos guardias civiles a mediados de diciembre pasado.
En el momento en que los dos guardias civiles españoles fueron asesinados, se localizó el automóvil utilizado por los autores del asesinato.
«Txeroki», representante del ala dura de ETA, hostil al diálogo entablado por el gobierno socialista español luego de que la organización armada declarara un alto el fuego permanente en marzo de 2006, estaba al frente de los comandos de ETA desde 2003. Desde ese cargo, era el responsable de los atentados perpetrados desde 2003 por ETA.
Interrogada sobre la participación «Txeroki» en el atentado del aeropuerto de Madrid del 30 de diciembre de 2006 que mató a dos ecuatorianos, la ministra francesa respondió: «Este hombre está activamente buscado por los españoles por ser instigador de un cierto número de atentados mortíferos».
Ese ataque marcó de hecho el fin de la tregua permanente que ETA había declarado en marzo de 2006, pero que formalmente levantó en junio de 2007.
El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, calificó la detención de «Txeroki» de «operación determinante en la lucha contra ETA».
«Ha caído quien desde hace tiempo dirigía las acciones operativas de la banda terrorista ETA», afirmó Zapatero. «Con esta detención ETA ha recibido un importante golpe en su organización y en su capacidad. Hoy ETA es más débil y la democracia española es más fuerte», sostuvo Zapatero.
No obstante la importancia del golpe asestado a ETA, según expertos franceses, «Txeroki» debería ser rápidamente remplazado.
«En el seno de ETA, todo está planificado e incluso el arresto es ineluctable», declaró el investigador francés Jean Chalvidant, autor del libro «»ETA l»enquíªte».
«Es seguro que (…) Txeroki ya formó a su sucesor, señaló el investigador, recordando que desde enero de 2007, 360 miembros de ETA han sido detenidos en Francia y España y «han sido remplazados casi uno por uno», precisó.
ETA, que figura en la lista de organizaciones terroristas de la Unión Europea (UE) y de Estados Unidos, es responsable de 824 asesinatos en casi 40 años de lucha contra el Estado español por la independencia del País Vasco.
El presunto jefe militar de ETA, «Txeroki», detenido en Francia, representa a la generación de jóvenes radicales que han ido ganando un poder creciente, en los últimos años, en la organización independentista armada vasca, hasta suplantar a la vieja guardia que luchó contra el franquismo.
A Mikel Garikoitz Aspiazu Rubina, alias Txeroki (Bilbao, 1973), se le considera jefe militar de la organización desde finales de 2003, además de integrante del ala dura y contrario a una negociación.
La policía española, que lo identifica también con el apodo el Indio, cree que lleva varios años viviendo en Francia.
La única foto que se ha difundido del presente jefe etarra data de hace varios años y muestra a un joven de rasgos duros, con barba de tres días, pelo largo cubriéndole la nuca y un pendiente.
Aspiazu Rubina se introdujo, hacia sus 20 años, en la denomidada «kale borroka», la violencia urbana practicada en el País Vasco y Navarra por jóvenes radicales pertenecientes a movimientos cercanos a ETA, de donde salen, probados, los futuros integrantes de la oganización.
«Txeroki» pasó a integrar el comando Vizcaya a comienzos del 2000. Fue instruido por la jefe de los comandos, Soledad Iparragirre, alias «Anboto», que fue detenida en octubre de 2004 en un gran operativo policial en Francia junto con su compañero, Mikel Albizu, alias «Mikel Antza», presunto jefe político de la organización separatista.
Sus dos primeras acciones como jefe de las operaciones militares fueron sendos fracasos: un furgón cargado de 500 kilos de explosivos fue interceptado dos semanas antes de las elecciones legislativas de marzo de 2004 y un plan para asesinar al Rey Juan Carlos en Mallorca, ese año, se frustró.
Desde entonces, sin embargo, la sombra de «Txeroki» planea sobre todas las operaciones de ETA, desde la campaña de atentados de «baja intensidad» de 2004/2005 hasta el atentado en el aeropuerto de Madrid, que costó la vida a dos jóvenes ecuatorianos, el 30 de diciembre de 2006.
Este atentado, perpetrado en pleno «alto el fuego permanente» de ETA y sin ser anunciado previamente, tomó por sorpresa al gobierno español y acabó con el intento del presidente José Luis Rodríguez Zapatero de buscar el fin de la organización armada a través del diálogo.
Los medios españoles apuntaron entonces a «Txeroki» y señalaron su posible ascenso en la dirección de ETA, por encima incluso de un jefe político «histórico» como José Antonio Urruticoechea, alias «Josu Ternera», que apoyaba la negociación con el gobierno.
Poco después del anuncio de la tregua (de marzo de 2006 a junio de 2007), «Txeroki» exigió al gobierno socialista una agenda para legalizar el partido Batasuna, brazo político de ETA, según el diario conservador ABC.
Según el diario, le irritó una operación policial contra el aparato de financiación de ETA en junio de 2006, en plena tregua.
«Txeroki» pudo aprovechar el «alto el fuego» para poner en pie una nueva ETA, con jóvenes entrenados en la «kale borroka», para reactivar la organización evitando al mismo tiempo la entrada de topos.
El robo de 350 pistolas en la localidad francesa de Vauvert, en octubre de 2006, fue vista por algunos como una advertencia de «Txeroki» frente a un proceso de paz que no era de su gusto.
El atentado mortal del 30 de diciembre de 2006 fue el verdadero fin de la tregua, oficialmente terminada en junio de 2007.
Desde entonces, las operaciones policiales lanzadas en España y Francia han diezmado el aparato militar de ETA, con más de 20 detenidos, varios de ellos dirigentes de importancia como es el caso del propio «Txeroki».