En materia sociológica, Guatemala es una verdadera fuente para estudiar las conductas sociales y sus respectivos comportamientos; es como una panacea para los intelectuales, porque aquí obtienen ejemplos y ejemplares de toda clase con respecto del actuar humano.
Lo anterior, como preámbulo para reiterar que las personas que transgreden la ley, que cometen fraudes, robos, estafas, desfalcos, y toda clase de acciones que lesionan el patrimonio del Estado y del público en general; de manera casi automática, pareciera que ganan el derecho a tener un reconocimiento social por sus «altos méritos».
Para empezar a ejemplificar, cito las publicaciones periodísticas de Prensa Libre en fecha 19 de septiembre de 1991; de Siglo 21 en fecha 15 de julio de 1993, donde se hace alusión específica respecto de los gastos confidenciales adjudicados al cargo de Presidente de la República; en la primera de las publicaciones citadas, el ex diputado Héctor Luna Troccoli manifiesta que 48 MILLONES DE QUETZALES FUERON DESTINADOS PARA QUE EL EX PRESIDENTE JORGE SERRANO LOS UTILIZARA COMO GASTOS «CONFIDENCIALES».
Lo anterior significó: que el ex mandatario dispuso de CUATRO MILLONES DE QUETZALES MENSUALES, dinero del que no tuvo que dar cuenta ni razón a ninguna persona ni entidad fiscalizadora del Estado; multiplicando esta cantidad por el tiempo que ejerció el cargo de Presidente de la República, a groso modo adquirió una cantidad de CIENTO VEINTE MILLONES DE QUETZALES.
En el período de Ramiro De León Carpio, se redujo tal cantidad y se asignó UN MILLí“N DE QUETZALES MENSUALES puesto que adujo que dichos gastos debían reducirse; sin embargo de acuerdo a datos de la Dirección Técnica del Presupuesto, aumentaron otros rubros en materia de «compensación».
Ahora imaginémonos las cantidades de las que dispusieron los ex presidentes íLVARO ARZíš y í“SCAR BERGER quienes con las grandes operaciones de privatización de bienes del Estado se granjearon el «reconocimiento» de la iniciativa privada nacional e internacional. O sea que «no sólo de los confidenciales» viven los presidentes.
Y los señores de la «iniciativa privada» que timaron a los cuentahabientes de los Bancos que «quebraron» y financieras fantasmas manejadas por honorables ciudadanos de la High Life que ahora son objeto de orden de captura, ellos y ellas siguen gozando del «reconocimiento social» como personas HONRADAS, DE BIEN, PULCRAS, HONESTAS, DELICADAS y SOBRE TODO DE «INTELIGENTES».
No se escapan los ex ministros de Estado, ex contralores, ex directivos del IGSS, ex presidentes del «Honorable», ex miembros de la «Banca» que ahora viven en Texas como si nada se hubieran hueveado pero cacaraqueando libertad de empresa en las aulas de universidades privadas; y en fin toda suerte de alimañas humanas cuyo denominador común es: LADRONES.