Violencia imparable


Un bombero municipal observa el cuerpo tendido de uno de los tantos pilotos que han fallecido a manos de la delincuencia.

DESDE LA REDACCIí“N

La violencia continúa siendo el pan diario de los guatemaltecos, que resienten un incremento del flagelo con los asesinatos de otros tres choferes de autobuses y la matanza de 15 nicaragí¼enses y un holandés, a pesar de los esfuerzos de la comunidad internacional por poner fin a la impunidad.

POR EDGAR CALDERí“N AFP

El primero en reconocer la gravedad de la situación fue el presidente ílvaro Colom, quien pidió el jueves pasado paciencia a la población ante los altos í­ndices de inseguridad que mantienen en zozobra a la sociedad guatemalteca, diciendo que el problema se debe al abandono de esa materia en los últimos ocho años.

«Siento que es un problema de paciencia y de insistir en la institucionalidad. Dios quiera en los próximos meses empiece a percibirse eso, yo habí­a ofrecido ocho meses y no se pudo», admitió Colom, quien asumió el poder en enero prometiendo reducir la inseguridad.

El gobernante también reconoció que la descomposición interna en materia de seguridad «era demasiado profunda».

«Lo vamos a hacer, uno no debe perder el tesón de que sí­ se le está apostando a la institucionalidad de la seguridad, aguantarse hasta que eso empiece a funcionar», enfatizó.

Diversos sectores de la sociedad han dado gritos de alerta debido al incremento de la ola de violencia, que se ha agudizado en los últimos meses, y que deja un promedio diario de 16 asesinatos, uno de los más altos de Latinoamérica, así­ como del repunte de secuestros y extorsiones.

La última semana se registró un caso emblemático cuando asesinaron y calcinaron a 15 comerciantes nicaragí¼enses y un holandés, en un desolado lugar de Zacapa.

Otro sector que ha sufrido los embates de la criminalidad es el transporte público, tanto urbano como suburbano: esta semana han sido asesinados tres choferes, el más reciente el jueves pasado en la periferia oeste de la capital.

Las estadí­sticas de los transportistas indican que en lo que va del año han muerto por la violencia más de 100 choferes y ayudantes, así­ como 24 pasajeros, 8 propietarios de autobuses y 4 inspectores de rutas.

Ante esa situación, a partir del lunes todos los vehí­culos del transporte público circularán con moñas negras en señal de luto y de no tener una solución ante la inseguridad en los próximos dí­as realizarán un paro de labores.

Debido a la ola de violencia, el procurador de los Derechos Humanos, Sergio Morales, interpuso un recurso contra la directora de la Policí­a, Marlene Blanco, para que informe las polí­ticas de seguridad que está implementando.

El recurso fue aceptado por el juez Napoleón Gutiérrez, quien fijó para este viernes como plazo (48 horas desde que emitió la resolución) a la funcionaria para entregar los informes al magistrado de Conciencia.

El 98% de los delitos en Guatemala quedan impunes, denunció en septiembre la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), entidad creada por la ONU.

A esta conclusión llegó la Cicig tras evaluar el funcionamiento de la Policí­a, el Ministerio Público y el sistema judicial en Guatemala.