El incremento de los casos de secuestros, reportados por la PNC y el MP, aumentó el clima de violencia e inseguridad en el que viven las y los guatemaltecos día a día.
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Según las estadísticas de la Policía Nacional Civil (PNC), de enero a la fecha se han reportado aproximadamente 143 secuestros. Ese número se refiere a un incremento de 13 casos más en comparación al año recién pasado.
Los informes de la PNC indican que sólo en San Pedro Sacatepéquez, San Marcos, se han perpetrado más de 40 secuestros en lo que va de 2008.
El tema de los secuestros ha adquirido diferentes matices, ya que se han reportado casos de extrema violencia en los que la víctima es asesinada pese a que los plagiarios acuerdan con los familiares el pago de un rescate, o secuestros rápidos al azar e incluso autosecuestros.
AUMENTO
Marco Folgar, director de la División de Investigación Criminal y jefe del Comando Antisecuestros de la PNC, confirmó que ese tipo de hechos delictivos ha aumentado en al país. En los primeros días de noviembre se han resuelto al menos 15 casos liberando a los plagiados.
Folgar no quiso revelar mayores detalles respecto a la operatividad de las bandas delincuenciales y cuántas son las que operan en todo el país, sin embargo, refirió que «una buena parte de esas bandas» ya están identificadas.
Villa Nueva, Palín, Quetzaltenango y San Marcos, son las regiones que, según Folgar, se han visto más afectadas con relación al aumento en este tipo de hechos.
Rony López, titular de la Fiscalía Contra el Crimen Organizado del Ministerio Público (MP), coincidió con Folgar en relación al aumento de casos de secuestro, aunque reconoció que las estadísticas de la PNC no coinciden con las de esa instancia y añade que existe una «cifra negra» refiriéndose a los casos que no se denuncian en ninguna de las instancias.
El investigador explicó: «Tenemos proliferación de grupos delictivos dedicados a esos hechos criminales, pero hemos tomado acciones en muchos de esos casos para contrarrestarlos», indicó.
El investigador confirmó que muchos de los secuestros son planificados y ejecutados desde la prisión, y tanto el MP como la PNC atribuyen esa acción a Rigorrico.
López indicó que el delito de secuestro es considerado como un crimen de lesa humanidad: «Los actos que comenten están dentro del marco de las más graves violaciones a los derechos humanos de las víctimas», declaró, y añadió que en esos casos siempre existen dos víctimas: «Quien es secuestrada y quien se queda en la casa esperando noticias y negociaciones», afirmó.
El Fiscal dijo, además, que los agravantes más comunes en esos hechos delictivos son el dualismo con que son afectadas las víctimas y los graves daños psicológicos que un hecho de esa naturaleza puede causarles.
Modalidades del secuestro
Una serie de hechos, recientemente reportados, han dado a conocer que las bandas organizadas que se dedican a delinquir por medio de los secuestros, no lo hacen de la forma que «tradicionalmente» es conocida.
Desde secuestros que no duran más de unas horas, denominados: «Secuestros Express», hasta casos de autosecuestros, donde la víctima finge ser secuestrada con el fin de obtener dinero de sus propios familiares.
La modalidad más común es la de secuestros express o rápidos: la PNC reportó hasta octubre unos 60 casos de secuestros, de los que casi la mitad son plagios al azar y donde las bandas no analizan las condiciones socioeconómicas de las víctimas.
Los anteriores secuestros son cometidos por organizaciones que no están bien estructuradas y cuyos integrantes son inexpertos, en su mayoría. Según datos de la institución policial y Ministerio de Gobernación, suman 18 las bandas que se dedican en el país a cometer esos ilícitos.
EXPRESS
Sandino Asturias, analista del Centro de Estudios de Guatemala, define ese tipo de hecho como un secuestro que no dura más de cuatro horas, donde el o los secuestradores buscan despojar a la víctima de todos sus bienes y no exigen fuertes cantidades de dinero como rescate.
El analista explicó que la proliferación de los secuestros rápidos se ha dado debido a que las bandas no requieren de una negociación o una infraestructura para operar.
Asturias añadió que aunque esos hechos han existido en el país desde mucho tiempo atrás, «se han incrementado en los últimos años por la aparición de celulares o tarjetas de crédito que son tomados como insumos o formas presentes de criminalidad», indicó, y agregó que los secuestros rápidos están ligados a las mismas formas criminales de operar con el fin de obtener recursos rápidos «con un riesgo relativamente menor».
El entrevistado finalizó diciendo que los secuestros constituyen un «proceso de descomposición dentro de la criminalidad», refiriéndose a los casos en los que los victimarios asesinan a sus víctimas a pesar de recibir el monto exigido: «existen elementos irracionales de la criminalidad como la venganza que genera la descomposición del secuestro mismo, porque detrás de él, hay otras razones; entonces se convierte en un argumento para asesinar a una persona», citó como ejemplo.
AUTOSECUESTROS
Mario Mérida, analista en temas de seguridad, define los autosecuestros como «una acción planificada por una persona interesada en obtener recursos de sus propios familiares o amigos», y enfatizó que ese aspecto no hace que deje de ser una figura delictiva que conlleva una mayor pena para los cómplices del hecho.
Mérida considera que la coyuntura en la que se encuentra el país, en relación a los secuestros, podría incentivar a que las personas justifiquen un autosecuestro.
Según el analista, esa forma de delinquir no es nueva, y es una manera fácil de obtener recursos y «se da generalmente en jóvenes clase media alta y alta que creen no tener el dinero suficiente para llevar un estilo de vida lleno de lujos», explicó.
Mérida hizo énfasis en que los autosecuestros «no tienen nada que ver con el secuestro como un medio del crimen organizado para obtener recursos fáciles», pero considera que esos casos ocurren, por lo general, en base a la coyuntura que existe sobre el aumento en los secuestros diarios.
DEBILIDADES
Ambos analistas opinaron respecto a las debilidades de las instituciones encargadas de velar por la seguridad pública, para ejercer el control de este tipo de ilícitos.
Asturias opinó que actualmente existen «pocos investigadores criminales y con preparación limitada» y agregó que «la capacidad institucional de investigación está colapsada, y debe reenfocarse en la capacidad de controlar homicidios y secuestros, que son los dos elementos más graves de la criminalidad en la actualidad».
Mérida resaltó que existen miembros de la PNC que han estado involucrados en secuestros y que «la cantidad de trabajo que tiene el MP en relación a investigación de hechos criminales no le permite tener un buen número de fiscales asignado a ese tipo de investigaciones, con las que se puedan crear perfiles de cómo funcionan las bandas del crimen organizado».
En varios de los últimos casos de secuestros reportados en el país, la víctima ha sido asesinada pese al pago del rescate.
23 DE SEPTIEMBRE
EL 23 DE SEPTIEMBRE íšLTIMO UN GRUPO DE SUJETOS DESCONOCIDOS SECUESTRí“ A VERí“NICA GARCíA ESCOBAR, DE 38 Aí‘OS, EN SAN MIGUEL PETAPA, LOS PLAGIARIOS PEDíAN Q3 MILLONES POR SU RESCATE. LA FAMILIA DE GARCíA ESCOBAR NEGOCIí“ EL PAGO DE Q57 MIL, PERO CUANDO LOS PARIENTES LLEGARON AL LUGAR CONVENIDO LUEGO DE HABER PAGADO ESA SUMA, LOCALIZARON A LA VíCTIMA CON UN DISPARO EN LA CABEZA. ADEMíS, COMO PRUEBA DE VIDA, LOS PLAGIARIOS CORTARON UN DEDO Y CABELLOS Y SE LO ENTREGARON A LOS FAMILIARES.
14 DE OCTUBRE
El 14 de octubre, fue asesinada Reina Isabel Salazar, quien era propietaria de un autohotel y cuyo cadáver fue localizado en el municipio de Pajapita. Los secuestradores le exigían a la víctima Q1 millón que demandaban como rescate.
15 OCTUBRE
OTRO CASO PARADIGMíTICO ES EL DE NANCY GABRIELA AGUILAR JOACHíN, DE 26 Aí‘OS DE EDAD, QUIEN FUE SECUESTRADA EL 14 DE AGOSTO EN CERCANíAS A SAN PEDRO SACATEPí‰QUEZ, LA FAMILIA DE LA VíCTIMA PAGí“ UNA ONEROSA SUMA DE DINERO POR SU RESCATE, PERO AGUILAR NO APARECIí“. HASTA LA FECHA SE DESCONOCE SU PARADERO.
16 DE OCTUBRE
EL 16 DE OCTUBRE íšLTIMO, LOS SECUESTRADORES DE JULIO CASTILLO, DE 32 Aí‘OS DE EDAD, ORIGINARIO DE SAN MARCOS, LE DIERON MUERTE UN DíA DESPUí‰S DE PRODUCIDO SU PLAGIO. EL CADíVER DE CASTILLO FUE LOCALIZADO EN EL KILí“METRO 266, ENTRADA A CATARINA, LUEGO QUE LOS SECUESTRADORES PEDíAN Q3 MILLONES POR SU RESCATE.
En una inusitada jornada para la PNC y el MP, el Comando Antisecuestros liberó el 11 de noviembre pasado a dos menores en Escuintla, cinco personas en Sololá; y a un comerciante en Retalhuleu.
EN LA ACCIí“N MURIERON TRES PLAGIARIOS Y SE DETUVO A DOS PRESUNTOS SECUESTRADORES, QUIENES HAN SIDO PROCESADOS EN LOS JUZGADOS PERTINENTES. LA BANDA DESARTICULADA FUE IDENTIFICADA POR LA POLICíA COMO LA «BANDA DEL SUR», PUES OPERABA EN ESA REGIí“N DEL PAíS, SEGíšN INDICARON.
TANTO EL MP COMO EL COMANDO ANTISECUESTROS COINCIDIERON EN QUE ESA MAFIA ERA DIRIGIDA DESDE LA PRISIí“N POR RIGOBERTO MORALES BARRIENTOS, ALIAS RIGORRICO, QUIEN PURGA UNA CONDENA DE 50 Aí‘OS DE PRISIí“N POR SECUESTRO.
SIN EMBARGO, RIGORRICO, RECLUIDO EN LA CíRCEL DE CANTEL, QUETZALTENANGO, Y SUS HERMANOS EDíN Y FERNANDO (MISMOS APELLIDOS) RECLUIDOS EN ESCUINTLA; FUERON IDENTIFICADOS COMO LOS LíDERES DE TRES BANDAS DE SECUESTRADORES CATALOGADAS COMO «PELIGROSAS» SEGíšN LOS INFORMES DE VíCTOR RIVERA, QUIEN PRESIDíA EL COMANDO ANTISECUESTROS DURANTE ADMINISTRACIONES DE GOBIERNO ANTERIORES Y FUE ASESINADO EL 7 DE ABRIL íšLTIMO.
SEGíšN LAS AUTORIDADES, LA BANDA QUE DIRIGE RIGORRICO, ES LA MíS ORGANIZADA. AL LíDER DE ESE GRUPO CRIMINAL TAMBIí‰N SE LE CONOCE DENTRO DE LA PRISIí“N COMO «EL PADRE DE LAS EXTORSIONES».
EL HERMANO DE RIGORRICO, EDíN, ES VINCULADO POR EL ASESINATO DE TRES PERSONAS, ENTRE ELLAS UN EMPRESARIO DE SACATEPí‰QUEZ Y DE LA EJECUCIí“N DE SECUESTROS RíPIDOS EN MIXCO. POR ESTOS HECHOS, LOS SECUESTRADORES EXIGEN DE Q10 MIL A Q30 MIL. EN REGIONES COMO CHIMALTENANGO Y EL RESTO DEL PAíS, LOS RESCATES VAN DESDE Q1 MILLí“N HASTA Q3 MILLONES.
FERNANDO, HERMANO MENOR DE RIGORRICO, OPERA, SEGíšN INFORMES POLICIALES, EN QUETZALTENANGO, ESCUINTLA, RETALHULEU Y SAN MARCOS.