Fe: Confianza, buen concepto que se tiene de una persona o cosa. Tener FE en el médico. Creencia que se da a las cosas por la autoridad del que las dice o por la fama pública. (DRAE).-El inicio del presente artículo ha sido recurrir a un concepto claro del significado de la fe. Los guatemaltecos, hemos ido perdiendo la fe en las actividades jurisprudenciales, porque las leyes se retuercen de acuerdo al acomodo de las personas que lo necesiten mediante un pago pecuniario o bien en forma de donación por intermedio de terceras o cuartas personas.
Desde ya hace muchos años, los señores jueces de los tribunales de justicia, algunos magistrados de las Salas de Apelaciones, de la Corte Suprema de Justicia, de la Corte de Constitucionalidad y de órganos colegiados, han dejado el precedente de no importarles el fiel cumplimiento de la correcta aplicación de la justicia y han sido susceptibles de inesperados y rotundos «cambios de opinión jurídica» y por lo tanto han fallado en contra de lo que la lógica jurídica supone, manda o presume.
Ex fiscales, ex contralores, ex ministros, ex jueces, ex y diputados actuales, ex funcionarios de alta responsabilidad, las máximas ex autoridades administrativas de Guatemala y ahora hasta el Procurador de los Derechos Humanos, nos han dejado un amargo sabor (en sentido figurado: Impresión que una cosa produce en el ánimo) al conocer las conductas oscuras y delictivas que han sustentado durante el tiempo de ejercicio de sus funciones.
A veces, la población siente la bofetada de la infamia y se resiente de la risa burlona de los personajes que gesticulan cuando son favorecidos por medidas judiciales incongruentes con la verdad, la decencia y la justicia; uno de los últimos casos es el del escándalo de los 82 millones que se huevearon en el Congreso.
La sociedad guatemalteca no es estúpida, entiende muy bien que hay un contubernio entre la clase política y algunos juzgadores o funcionarios que ejercen la acción persecutiva, para no hacerse daño, porque «hoy por ti, mañana por mi»; de esa cuenta, ya no esperamos que los personajes sujetos a juzgado por conductas delictivas en contra de la población sean condenados a la pena correspondiente y al pago de los daños físicos y morales causados. Ya no tenemos fe en los jueces que aplican la ley en el sentido benévolo para los políticos embarrados.
JUSTICIA: Deriva del idioma latín iustitia. 1. Una de las cuatro virtudes cardinales, que inclina a dar a cada uno lo que le corresponde o pertenece.
2. En sentido teológico: Atributo de Dios por el cual ordena todas las cosas en número, peso o medida. Ordinariamente se entiende por la divina disposición con que castiga o premia, según merece cada uno (DRAE).