Alemania entró en recesión, confirmaron cifras oficiales difundidas hoy, mientras la OCDE alertó que las principales economías del planeta se enfrentan a una «desaceleración prolongada».
La recesión en la primera economía europea y tercera del mundo y la noticia de que el gobierno estadounidense dejó de lado planes para comprar los activos hipotecarios «tóxicos» que desataron la crisis financiera mundial sacudieron hoy fuertemente a los mercados.
Las bolsas de Asia retrocedían, Europa apenas levantaba cabeza y el precio del barril de petróleo se acercaba a los 50 dólares.
Antes de la inédita cumbre del G20 de países industrializados y emergentes este sábado en Washington, la prensa japonesa informó que el primer ministro de la segunda economía mundial, Taro Aso, ofrecería un préstamo de 100 mil millones de dólares a las naciones emergentes golpeadas por la crisis.
El Producto Interno Bruto (PIB) de Alemania disminuyó un 0,5% en el tercer trimestre respecto al anterior, tras una caída de 0,4% en el segundo trimestre, cumpliendo la definición técnica de recesión, dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo.
Tras conocer las cifras alemanas, el grupo de investigación Capital Economics sostuvo que «la economía mundial se encamina hacia su peor recesión desde los años «30».
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el club de los 30 países más ricos, pronosticó por su lado que Estados Unidos registrará una contracción económica de 2,8% en el cuarto trimestre de 2008.
Según la OCDE, las potencias industrializadas sufrirán una «desaceleración prolongada», y las economías de Estados Unidos, Japón y Europa probablemente se contraigan en 2009, antes de repuntar apenas en 2010.
Los países de la OCDE tendrían una contracción económica de 0,3% en 2009, tras un crecimiento de 1,4% este año, antes de subir a 1,5% en 2010, estimó.
La economía estadounidense se contraería un 0,9% en 2009, Japón un 0,1% y la Eurozona un 0,5% tras registrar este año ganancias de 1,4%, 0,5% y 1,1% respectivamente.
Estados Unidos no volverá a crecer hasta el tercer trimestre de 2009, anticipó la OCDE, que llamó antes de la cumbre del sábado a adoptar nuevas medidas de estímulo económico y apoyar a los mercados financieros.
El Banco de Inglaterra (central) indicó ayer que probablemente Gran Bretaña ya entró en recesión y un alto funcionario del banco central de Japón aseguró que la mayor economía de Asia se enfrenta a una larga desaceleración económica.
La recesión ya hace mella en las ganancias de las empresas y el mercado laboral.
El operador de telecomunicaciones británico British Telecom anunció que suprimiría 10 mil empleos de su fuerza total de 160 mil empleados antes de marzo de 2009, pese a que sus ganancias netas en el segundo trimestre subieron un 18%.
El gigante industrial alemán Siemens advirtió que condiciones económicas «desafiantes» tornan «claramente ambiciosa» su meta de ganancias para 2009. Siemens, que fabrica desde trenes hasta centrales de energía nuclear, anunció una pérdida neta de 2.400 millones de euros (3 mil millones de dólares) en el cuarto trimestre.
Las bolsas de Asia sintieron los efectos de la caída de Wall Street ayer debido al cambio de estrategia en el plan de rescate financiero estadounidense, mientras las europeas luchaban por mantenerse en territorio positivo.
A las siete de la mañana (hora de Guatemala), la Bolsa de Fráncfort subía un leve 0,18%, la de Londres caía un 1,06% y París subía apenas un 0,06%. La Bolsa de Madrid ganaba un 0,16%.
En Asia, Tokio se hundió un 5,25% al cierre, Hong Kong un 5,15% y Sídney un 5,9%, alcanzando su menor nivel en cuatro años.
El índice Dow Jones de Wall Street cerró ayer con un desplome de 4,73% luego de que el gobierno estadounidense anunciara que dejará de lado la compra de activos «tóxicos» de los bancos, que era la pieza central de su plan de rescate financiero por 700 mil millones de dólares.
La media vuelta de Washington «llegó sorpresivamente, desalentando a los inversores», dijo Motoki Ichikawa, de SMBC Friend Securities.
El secretario del Tesoro estadounidense, Henry Paulson, sostuvo que el dinero estará mejor gastado en inyecciones de efectivo para ayudar a los bancos en dificultades y apoyar a los mercados de crédito.
Paulson señaló que la crisis se ha profundizado desde que el polémico plan de rescate fuera aprobado por el Congreso estadounidense a inicios de octubre.
«Los hechos han cambiado y la situación ha empeorado», sostuvo.
La crisis comenzó con el estallido de los créditos hipotecarios de riesgo en Estados Unidos («subprime»), concedidos a personas con malas historias de crédito.
Estos préstamos riesgosos eran muchas veces «reempaquetados» y vendidos a bancos e inversores de todo el mundo. Al desacelerarse la economía y caer los precios de las casas, las moratorias subieron, y las piezas del dominó creado en el sistema financiero mundial comenzaron a caer.
Ningún país se ha visto inmune a la crisis, y el primer ministro chino, Wen Jiabao, afirmó hoy que el impacto es «mucho peor de lo que muchos anticipaban».