Hispanos hacen presión para puestos con Obama


Barack Obama, presidente electo, durante la presentación de su gabinete en dí­as pasados. Lí­deres hispanos presionan para que sean incluidos en su equipo de trabajo, para ofrecer mejoras a migrantes.

A diez semanas del cambio de presidencia en Estados Unidos, los grupos de presión hispanos han empezado un intenso cabildeo para ocupar cargos en el gobierno de Barack Obama, al que apoyaron decisivamente para ganar las elecciones.


«No tenemos un sistema de cuotas, pero sí­ esperamos una representación de la diversidad en esta nueva administración y especialmente en el nuevo gabinete», declaró Janet Murguí­a, presidenta del Consejo Nacional de La Raza, la principal asociación de defensa de los derechos de unos 45 millones de hispanos en Estados Unidos.

Unos 10 millones de estadounidenses de origen latino acudieron a las urnas el pasado 4 de noviembre, un récord histórico. Dos terceras partes votaron por el demócrata Obama, otro récord que ayudó decisivamente a inclinar la balanza en estados como Nuevo México o Florida.

La victoria del demócrata negro desató la euforia entre las organizaciones que se han batido durante años para sacar adelante una reforma migratoria, y también el apresuramiento de algunos de sus lí­deres, que se están movilizando para respaldar a sus mejores candidatos.

«Nadie está mejor calificado para servir como jefe de la diplomacia de nuestro paí­s que el gobernador (de Nuevo México) Bill Richardson», señaló esta semana un comunicado de la Agenda Nacional para el Liderazgo Hispano (NHLA).

El nombramiento de Richardson, de 60 años de edad, ex ministro, ex embajador ante la ONU y enviado especial en Irak, en Darfur y Corea del Norte, serí­a «un claro mensaje para los votantes latinos», aseguró Murguí­a.

Otros nombres que se manejan para cargos en la nueva administración son los del alcalde de Los Angeles, Antonio Villaraigosa, o el de Miami, Manny Dí­az.

Federico Peña, ex secretario de Transporte en la administración de Bill Clinton, ocupa actualmente un cargo en el equipo de transición de Obama, aunque algunas fuentes descartan que esté interesado en ocupar un cargo.

«Muchos lí­deres hispanos están como un poco ansiosos, porque la comunidad latina dio en gran parte su voto a Obama, y están esperando. Pero durante la campaña él (Obama) buscó siempre las personas que podí­an hacer el trabajo. Es muy cauto, toma su tiempo», considera Marí­a Echaveste, que fue consejera presidencial de Bill Clinton (1993-2001).

Echaveste está asesorando al equipo de Obama con listas de posibles candidatos hispanos, una tarea ardua vista la competición a pocas semanas de la investidura presidencial.

«Yo puedo hablar de mi experiencia en 1992. En esos tiempos recibimos como 25 mil o 30 mil currí­culums a finales de diciembre», explicó.

La toma de posesión de Obama es el 20 de enero.

«Con internet pienso que van a ser muchos más. Especialmente porque hay tanta gente que le dio su voto y su esperanza. Pero la realidad es que sólo hay unos 3 mil nombramientos polí­ticos» en la administración, recordó.

La cautela es de rigor. Algunas fuentes cercanas al proceso señalan que Franck Sánchez, uno de los principales recolectores de fondos durante la campaña, es el responsable de la selección, algo que no fue confirmado por una fuente del equipo de prensa de Obama.

Otras organizaciones, como el Fondo Mexicano-Estadounidense de Defensa Legal y Educación (Maldef) se disponen a abrir un sitio internet para centralizar el enví­o de curriculums, explicó uno de sus portavoces, Peter Zamora.

«Queremos que sea un proceso transparente. No apoyamos listas de personas, sólo a Bill Richardson», explicó.

«Muchos lí­deres hispanos están como un poco ansiosos, porque la comunidad latina dio en gran parte su voto a Obama, y están esperando. Pero durante la campaña él (Obama) buscó siempre las personas que podí­an hacer el trabajo. Es muy cauto, toma su tiempo».

Marí­a Echaveste

Ex consejera presidencial de Bill Clinton