Frente a la caída de los precios del crudo, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) analiza reducir la oferta del «light sweet crude».
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La medida tendría por consecuencia un incremento en el precio del crudo, y con ello también crecerían los beneficios económicos para los países exportadores del petróleo.
Los últimos informes sobre el precio de referencia del «light sweet crude» posicionaban el commoditie en US$59 con una marcada tendencia a la baja.
Las autoridades de la OPEP señalaron que la «estrepitosa» caída del crudo sería derivada de una sobreoferta en el mercado internacional, aunque no descarta que estén involucrados otros factores en el escenario económico.
El anuncio de recortar la producción petrolera para incrementar los precios no pasa desapercibida, en tanto que podría contrarrestar el clima favorable de los últimos meses.
Carlos Meany, ministro de Energía y Minas, señaló que el anuncio de la OPEP genera preocupación en los países altamente dependientes del petróleo, entre los que se cuenta Guatemala.
El funcionario señaló que los últimos meses han sido positivos en el mercado energético, mientras que «la caída en el precio del petróleo se refleja en las gasolinas».
«Hemos visto una tendencia decreciente en el precio de las gasolinas y el diésel, sin embargo hay que comprender que es un mercado distinto al petróleo por lo que el comportamiento de precios tiene variaciones», resaltó.
Ante un anuncio relevante como el de la OPEP, Meany asegura que los países centroamericanos no tienen la capacidad para incidir políticamente sobre esa organización.
No obstante, señala que se pueden adoptar medidas como la reducción en el consumo de los combustibles fósiles y la implementación de energías alternativas, lo cual permitió una reducción de precios en los últimos meses.
Por su lado, el economista Rubén Darío Narciso, de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales, teme que el anuncio de analizar un recorte de producción de petróleo pueda alentar a la especulación de precios.
«Con estos anuncios se da luz verde para que los intermediarios y demás involucrados en la comercialización del crudo empiecen a especular con los precios; también podría haber consecuencias en los expendios de combustible», puntualizó.
Por tanto, Narciso indicó que el Gobierno debe preparar una estrategia para evitar este tipo de intromisión en el mercado, debido a que podría incidir en otros espectros económicos del país, como la canasta básica vital.
El precio récord del petróleo marcó US$147 por barril en junio pasado, y después de ese momento se marcó un descenso considerable en la cotización, a lo que la OPEP reaccionó con medidas para recortar la producción.