Condenas mí­nimas para extorsionistas


La Policí­a Nacional Civil capturó a un presunto extorsionista que exigí­a una fuerte suma de dinero a pilotos de bus de distintas rutas (foto archivo).

Las extorsiones continúan a la orden del dí­a en el paí­s y han cobrado a la fecha miles de vidas. Sin embargo, poco puede hacer el MP para lograr una condena de prisión superior a cinco años para los culpables de ese hecho.

Gerson Ortiz
lahora@lahora.com.gt

Fiscales contra secuestros y extorsiones del Ministerio Público (MP) han coincidido en que es necesaria una reforma al Código Penal, ya que establece penas mí­nimas para ese tipo de ilí­citos.

El delito tipificado en estos casos es coacción, el cual es sancionado con una pena máxima de dos años de prisión. La fiscalí­a también presenta acusación contra los sindicados por el delito de amenazas, el cual es sancionado según el Código Penal, con una pena máxima de tres años de prisión.

En las últimas semanas, varias personas han enfrentado debate oral y público por extorsionar a comerciantes, pilotos, o particulares.

En la mayorí­a de los casos las personas procesadas fueron aprehendidas en flagrante delito, pues eran quienes recibí­an el dinero de la extorsión, no así­ de quienes muchas veces amenazan y exigen fuertes sumas de dinero a las ví­ctimas. Eso ha producido, según analistas, que en diferentes sectores las extorsiones no cesen.

Casos

El miércoles último, el Tribunal Séptimo de Sentencia condenó a un año de prisión conmutable a una pareja sindicada de exigir una extorsión de Q75 mil a una empresa de transporte.

Tania Jazmí­n Chacón Guzmán fue acusada de los delitos de coacción y posesión de drogas para el consumo. A ella el tribunal le impuso la pena de un año y cuatro meses de prisión conmutables por esos hechos.

El segundo sindicado fue í‰dgar Ordóñez Pérez, quien fue sentenciado a un año de cárcel por coacción.

La pareja fue detenida el 6 de febrero de 2008, mientras recibí­an el dinero de la extorsión. Según la fiscalí­a, los sindicados amenazaban con matar a los pilotos que laboraban en los buses propiedad de esa empresa de transporte.

El tribunal Sexto de sentencia presidió el juicio contra Débora Siomara Arrecis Monroy y Nancy Lisseth De León Dí­az, sindicadas también de los delitos de coacción y amenazas a dos comerciantes de la zona 6.

Según la acusación, el grupo que extorsionaba a los comerciantes les solicitó la cantidad de Q75 mil a cambio de no eliminarlos fí­sicamente, sin embargo, las ví­ctimas «negociaron» con los extorsionistas entregarles Q15 mil. El 15 noviembre de 2007 fueron aprehendidas Arrecis y De León cuando recibí­an la citada suma.

Concluido el juicio, el MP solicitó las penas máximas en contra de ambas, sin embargo, el tribunal resolvió condenar a un año a la primera y absolverá a la segunda.

Raúl Figueroa, fiscal contra secuestros y extorsiones, refirió comentó que plantearí­an las apelaciones correspondientes y coincidió con que por la coyuntura de ese tipo de ilí­citos es necesaria una reforma para que tengan penas mayores.