En plena crisis económica internacional, China anunció un nuevo superávit comercial récord en octubre, con exportaciones en alza por 35.240 millones de dólares, o sea un crecimiento interanual de 29,9%.
Este récord mensual, el tercero consecutivo, eleva el superávit comercial desde comienzos de año a unos 216.000 millones de dólares, en leve aumento en relación a los 212.400 millones de dólares registrados en el mismo periodo de 2007.
En los primeros nueve meses del año, el superávit comercial estuvo en baja de 2,6% interanual, según las anteriores cifras de la aduana.
Esta caída fue incluso más marcada que en los meses anteriores, y alcanzó un 12% en los seis primeros meses del año en relación al primer semestre de 2007.
Los analistas habían estimado entonces que las exportaciones chinas eran afectadas por las dificultades de la economía estadounidense y el alza del yuan frente al dólar a comienzos de año.
En octubre, no obstante, las exportaciones chinas se mantuvieron e incluso progresaron un 19,2% interanual, tras un alza de 21,5% en septiembre (y de 21,9% desde comienzos del año).
Para Qi Jingmei, una economista del gobierno, si bien las exportaciones hacia los países occidentales afectados por la crisis, sobre todo los europeos, se han debilitado, «la demanda de los países africanos, latinoamericanos o de Rusia sigue siendo fuerte».
El crecimiento de las importaciones se desaceleró fuertemente, a 15,6% el mes pasado, tras haber progresado un 21,3% en septiembre, un 23,1% en agosto e incluso un 33,7% en julio.
Esta desaceleración, según Qi, se explica en gran parte por «el declive de las cotizaciones internacionales de las materias primas, que habían estallado en los meses anteriores».
Pero la baja podría también dejar presagiar una próxima desaceleración de las exportaciones, ya que según los expertos, un 60% de las importaciones de China son utilizadas para productos a exportar.
Li Huiyong, analista de Shenyin Wanguo Securities en Shanghai, prevé sin embargo la continuación de un superávit comercial confortable en el año próximo. «Las exportaciones se desacelerarán rápido pero las importaciones aún más», estimó.
«Las dos van a seguir desacelerándose, pero las importaciones a un ritmo más rápido, a raíz de la caída de las cotizaciones de las materias primas y de una demanda interna más débil», coincidió Yu Song, de Goldman Sachs.
«En consecuencia, el superávit seguirá aumentando», anticipó la analista.
Para algunos expertos, el gobierno no adoptaría entonces a corto plazo nuevas medidas para estimular las exportaciones, lo cual aumentaría aún más los desequilibrios comerciales con sus socios occidentales.
«Si el superávit sigue creciendo tan rápido, atraerá las críticas internacionales», afirmó Qi, del Centro de Información del Estado.
Las nuevas cifras comerciales podrían reactivar las presiones de Occidente, sobre todo de Estados Unidos, para una apreciación de la moneda china, el yuan.