Los participantes en la XII Conferencia de la ONU sobre cambio climático en Nairobi trataban ayer, a duras penas, de lograr un consenso sobre cuáles serán los compromisos de los países industrializados más allá de 2012, cuando expira el protocolo de Kioto.
«No es fácil embarcar a bordo a todos los países industrializados, pero sólo estamos a jueves», la víspera de la clausura de la conferencia, señaló el ministro alemán de Medio Ambiente, Sigmar Gabriel.
Inaugurada el 6 de noviembre con la presencia de delegaciones de casi 200 países, la reunión concluirá sus trabajos hoy por la noche.
«Se necesitaría más flexibilidad en las negociaciones», subrayó el secretario ejecutivo de la Convención de la ONU sobre el Cambio Climático, Yvo de Boer.
En 2005, la conferencia celebrada en Montreal fijó la cita de Kenia como el lugar de arranque para el proceso de «revisión» del protocolo de Kioto, cuya primera etapa de compromisos expira en 2012.
Para los países industrializados que ratificaron el tratado, se trata de renovar sus compromisos más allá de esa fecha.
Las ONGs presionan a las naciones más ricas para que consensuen antes de hoy por la noche un acuerdo que permita frenar el calentamiento del planeta, estimado en una subida de 2 grados centígrados suplementarios hasta finales de siglo.
Ese compromiso implicaría una reducción global del 50% de las emisiones de CO2 hasta 2050.
«Apoyamos una revisión global (del protocolo), pero no es realista pensar que la concluiremos aquí: necesitamos más tiempo y más trabajos preparatorios», apuntó el ministro finlandés de Medio Ambiente, Jan-Erik Enestam, cuyo país preside actualmente la Unión Europea.
«En particular, convendría revisar el conjunto del tratado a la luz de los nuevos trabajos científicos y socioeconómicos, que modifican la situación respecto a 1997, fecha de adopción del protocolo», subrayó una fuente diplomática occidental.
Alemania propuso por su parte que las negociaciones sobre la futura estrategia común se abran en 2007 y finalicen en 2009, con el fin de que el proceso de ratificación concluya a tiempo.
La Red Action Climat, una coalición internacional integrada por una decena de organizaciones, denunció «la falta de sentimiento de urgencia» por parte de los delegados y su «diálogo blando y sin fin, completamente desconectado de la realidad».
Por otra parte, la UE reafirmó ayer que no forzaría a los países en vías de desarrollo a suscribir el próximo paquete de medidas de lucha contra el cambio climático y rehusó la propuesta rusa de establecer una serie de compromisos voluntarios para estas naciones.