Supervivientes del accidente ocurrido el sábado a bordo de un submarino nuclear ruso en el que murieron 20 personas relataron hoy los momentos de pánico vividos y denunciaron deficiencias como puertas bloqueadas y el exceso de personal en la nave.
Según testimonios recogidos por la prensa rusa, mientras una parte de la tripulación dormía, el gas freón emitido accidentalmente por el sistema antiincendios del submarino se propagó rápidamente por el «Nerpa», cogiendo por sorpresa a los ocupantes y provocando momentos de pánico.
Los supervivientes también denunciaron a los medios rusos que el «Nerpa», que se encontraba en el mar de Japón realizando pruebas, llevaba demasiadas personas a bordo, que las puertas de las cabinas estaban bloqueadas y que los ocupantes de la nave que dormían estaban demasiado aturdidos por el gas como para ponerse las máscaras de oxígeno.
«Estaba descansando después de haber estado de guardia. De repente el freón comenzó a expandirse. Era como una droga. Perdí el conocimiento», confesó Viktor Rifk al diario Komsomolskaya Pravda desde un hospital cercano a Vladivostok, base de la marina rusa en el Pacífico.