Lugo denuncia corrupción de antecesores


Fernando Lugo, presidente de Paraguay.

El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, denunció a sus antecesores en el gobierno quienes, dijo, rapiñaron el estado y permanecen impunes debido a que controlan la fiscalí­a y el Poder Judicial, en declaraciones publicadas ayer en el matutino ABC de Asunción.


«Aquí­ hubo una rapiña en todas las instituciones. Lastimosamente las investigaciones de corrupción no son tenidas en cuenta por los que tienen la obligación de impartir justicia. Evidentemente los fiscales y jueces los apañan», señaló el gobernante.

Lugo cumplirá sus primeros 100 dí­as de gobierno el 23 de noviembre.

El mandatario asumió el cargo el 15 de agosto tras dar vuelta a una página de 61 años de hegemoní­a del partido Colorado.

«Desgraciadamente las denuncias no tienen consecuencia porque existe una especie de acuerdo implí­cito de autodefensa mutua entre muchos polí­ticos, magistrados y fiscales», señaló el jefe de Estado.

El ex obispo católico dijo que la polí­tica en Paraguay ha sido «una industria sin humo» para el enriquecimiento ilí­cito.

Lugo se apeó de las duras crí­ticas que recibió de sectores empresariales y de la oposición que le reclamaron sobre sus continuos viajes al exterior, en momentos en que requieren su presencia para capear la crisis social derivada de invasiones de tierras y escaramuzas entre campesinos y propietarios.

Explicó que sus recientes encuentros con gobernantes y autoridades de otros paí­ses (retornó de una última gira de 10 dí­as el pasado jueves) su mensaje «fue limpiar la imagen de corrupción y falta de seriedad» que dejaron como resultado los anteriores gobiernos colorados.

El mandatario negó la versión de que financia como milicias progubernamentales a los campesinos sin tierra y sin techos de las urbes.

Dijo que tanto ellos como la mayorí­a ciudadana reclaman a gritos el cambio de autoridades en la Corte Suprema de Justicia y la Fiscalí­a, monopolizada por adeptos de su antecesor Nicanor Duarte.

«Tenemos que escuchar esos gritos. Nadie puede dudar que la justicia está politizada. La manera como se eligió en el 2003 a los miembros de la Corte (por Duarte) fue una escandalosa distribución entre amigos», subrayó.

Dijo que, aunque todaví­a es imperceptible, el cambio se ha comenzado a operar en Paraguay, en primer lugar con la limpieza de los sistemas corruptos vigentes en las reparticiones del estado.

Agregó que aún siendo uno de los paí­ses más atrasados de Sudamérica, Paraguay «tiene todas las potencialidades para salir adelante y convertirse en una potencia agroindustrial».

Remarcó que cada dí­a aumentan los inversionistas que manifiestan su deseo de radicar capitales en su paí­s. «Ellos confí­an en nuestra voluntad de querer hacer bien las cosas», concluyó.