70 mil graduandos en 2008, ¿quién les dará trabajo?


Según cálculos estadí­sticos del Ministerio de Educación, este fin de año se están graduando en la república de Guatemala un aproximado de SETENTA MIL ESTUDIANTES, quienes cursaron alguna de las CIENTO SESENTA Y TRES CARRERAS autorizadas por dicho Ministerio en el nivel de educación diversificada.

Fernando Mollinedo

Pareciera halagador que tal cantidad de personas estén ya aptas para incorporarse al mercado laboral guatemalteco, y tal cantidad es significativa porque la demanda de personal calificado para las diferentes actividades productivas en Guatemala, tiene la caracterí­stica de ser calificada como urgencia.

El porcentaje mayor de estos nuevos «profesionales a nivel medio» son bachilleres en ciencias y letras, peritos contadores y maestros de educación; el porcentaje menor lo integran estudiantes que cursaron estudios de alguna carrera técnica comercial o industrial. El objetivo primordial de haber estudiado, es el encontrar un puesto de trabajo dónde desempeñar los conocimientos adquiridos, lo cual, a estas alturas de la vida, resulta un tanto difí­cil.

En la iniciativa privada principia a darse nuevamente el fenómeno de despedir a los trabajadores antiguos para darle trabajo a nuevos trabajadores que inician su empleo con un salario mucho menor al de los trabajadores despedidos; se deja cesante a un gran número de personas para que otras, recién graduadas ingresen por «cuello» aunque no tengan experiencia y tal vez ni siquiera nociones reales del trabajo a desempeñar.

En el renglón de la administración pública, ni el Ministerio de Educación ni el Ministerio de Trabajo, existe una polí­tica para absorber parte de ese nuevo potencial laboral, por lo que, sin lugar a dudas, la mayorí­a de quienes se gradúan en este año pasarán (sí­ tienen suerte) a engrosar el campo del subempleo; lo que necesariamente significa no tener un ingreso adecuado para satisfacer sus necesidades básicas y por ende, acarrea una posibilidad para introducirse al mundo de la delincuencia.

La problemática es seria; pero el Gobierno actual ni los anteriores han «craneado» alguna medida aunque sea paliativa a este problema social que cada año afecta a miles de miles de gente joven que con mucha ilusión cree que al graduarse podrí­a cambiar su futuro inmediato.

Vale la pena preguntar a los señores polí­ticos del FRG y de la Gana, ¿es esta carencia de oportunidades de trabajo, el futuro que le ofrecieron hace ocho y cuatro años a la juventud guatemalteca? ¿en qué les han cumplido? Muchos de los jóvenes graduandos están pensando en engrosar las filas de la milicia, porque allí­ el SUELDO Y LA COMIDA, SON COSA SEGURA. Pero… entonces volvemos nuevamente a iniciar el ciclo de la militarización de la sociedad guatemalteca. ENTONCES… ¿QUí‰ EXPECTATIVAS DE TRABAJO TIENEN LOS SETENTA MIL GRADUANDOS?