Aproximan posiciones para enfrentar crisis financiera


Guido Mantega, ministro de Finanzas de Brasil, durante la clausura de la Cumbre del G20 en Sao Paulo, Brasil.

Los paí­ses del Grupo de los 20 (G20), formado por el G7 y las principales economí­as emergentes, acercaron posiciones durante el fin de semana en Sao Paulo con vistas a la cumbre presidencial de la próxima semana en Washington para enfrentar la crisis financiera global.


Al cabo de dos dí­as de reuniones a puertas cerradas, los ministros de economí­a y directores de los bancos centrales coincidieron en dar todos los pasos que sean necesarios para superar la crisis, aunque pidieron que los paí­ses emergentes sean tenidos en cuenta a la hora de las decisiones.

Un comunicado de cinco páginas divulgado al fin del encuentro enumeró las principales coincidencias alcanzadas por el G20, incluyendo la defensa de una «profunda reforma» de las instituciones surgidas de la reunión de Bretton Woods, en 1944.

En el documento los paí­ses del grupo «subrayan que las instituciones de Bretton Woods deben ser profundamente reformadas para reflejar más adecuadamente los cambios en la economí­a mundial y ser más eficaces ante desafí­os futuros».

Según el G20, «los paí­ses emergentes y en ví­as de desarrollo deben tener una mayor voz y representación» en esas instituciones emanadas de la histórica reunión de Bretton Woods, como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial.

Una participación mayor de las economí­as emergentes en la toma de decisiones relevantes en foros internacionales, la reforma de las instituciones financieras y una mayor regulación y control sobre las actividades financieras formaron el eje central de las coincidencias.

Sin embargo, el G20 finalizó su reunión sin presentar propuestas concretas para elevar a los presidentes en la reunión de Washington, y según el ministro brasileño de Economí­a, Guido Mantega, las primeras medidas recién serí­an conocidas en un plazo de hasta tres meses.

«En unos 30, 60 o 90 dí­as debemos tener algunas soluciones para la crisis. Vamos a tener que cambiar la rueda del auto con el auto andando. Hay muchos detalles técnicos a ser discutidos, aunque ya tenemos un modelo de lo que es necesario hacer», expresó Mantega.

Detalló que la próxima semana grupos técnicos discutirán aspectos especí­ficos de propuestas para que sean una especie de guí­a de la cumbre de presidentes y jefes de estado del G-20 en Washington.

En las declaraciones, varios de los funcionarios presentes en la reunión destacaron el nivel del coincidencias, a pesar de la falta de propuestas concretas.

La ministra francesa de Finanzas, Christine Lagarde, declaró que «hubo una convergencia de puntos de vista sobre la respuesta» a la crisis.

Para David McCormick, subsecretario para asuntos internacionales del Tesoro de Estados Unidos, se construyó un «sólido consenso» para la cumbre de Washington, sobre la necesidad de ampliar esfuerzos contra la crisis.

«Pienso que hemos encontrado un amplio acuerdo y un conjunto común de visiones sobre los desafí­os que muchos de nuestros paí­ses tienen por delante», dijo el estadounidense.

En tanto, Mantega insistió en el consenso en las discusiones sobre la necesidad de reforzar el G20 convirtiéndolo en un foro presidencial, con suficiente peso polí­tico para participar de las discusiones que afectan a la economí­a global.

A su vez el presidente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, prefirió destacar la acción de los bancos centrales, y aunque admitió que existe un escenario de crisis sorprendió con un mensaje de fuerte optimismo.

«Las cosas no están yendo tan mal, pese a que algunos mercados están congelados y existen otros problemas, pero los bancos centrales han actuado muy bien. No veo que los bancos centrales tengan miedo. Están activos y yo pienso que es una cosa muy buena», dijo.

El G-20 se integra con los paí­ses del G-7, la Unión Europea y los emergentes Australia, Arabia Saudita, Argentina, Brasil, China, Corea del Sur, India, Indonesia, México, Rusia, Sudáfrica y Turquí­a.

En Sao Paulo también participaron los presidentes del FMI, del Banco Mundial (BM) y del Banco Central europeo.