El huracán Paloma, actualmente sobre las islas Caimán y en camino hacia Cuba, se fortaleció y alcanzó la categoría 4 (de un máximo de 5) con vientos sostenidos de 215 km por hora, informó el Centro Nacional de Huracanes estadounidense (NHC), con sede en Miami.
«Paloma es ahora un huracán extremadamente peligroso, categoría 4 en la escala Saffir-Simpson», indicó el centro meteorológico en un alerta especial, con base en la información aportada por un avión de reconocimiento.
En las islas Caimán, un territorio británico que basa su economía en el turismo y la banca, la población permanecía a resguardo en refugios y en sus casas, para minimizar los riesgos ante el ciclón.
A las cuatro y media de la mañana (hora de Guatemala) el ojo de Paloma estaba cerca de la isla Brac Caimán, a unos 280 km al sureste de Camagí¼ey en Cuba, agregó el NHC.
En su camino hacia Cuba, la tormenta se movía hacia el noreste a 11 km por hora, y podría aún fortalecerse más antes de golpear la costa central de la isla a última hora de hoy.
Las autoridades de las islas Caimán instaron a la población a mantenerse dentro de sus casas o en refugios.
En Cuba, mientras tanto, donde la población no se recupera todavía de la devastación producida por los ciclones Ike y Gustav, las evacuaciones masivas volvían a ponerse en marcha.
La alerta ciclónica rige para las provincias centrales de Sancti Spíritus y Ciego de Avila; y las orientales Camagí¼ey, Las Tunas, Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo, para que tomen medidas de protección y presten «máxima atención al efecto de las intensas lluvias en zonas de mayor riesgo de inundación», según la Defensa Civil (DC).
Las otras seis provincias de Cuba y el municipio especial Isla de la Juventud (suroeste) deben «mantenerse atentos a las informaciones» meteorológicas y «cumplir disciplinadamente las orientaciones», añadió.
En Camagí¼ey y Holguín comenzaron las evacuaciones. Miles de estudiantes internos en el campo eran llevados a sus casas y el Consejo de Defensa Provincial alista condiciones para la evacuación de los poblados de Santa Cruz del Sur y Florida, y de zonas propensas a inundaciones de su ciudad capital, muy castigada por Ike.
En Ciego de Avila se preparan albergues, transporte, generación eléctrica y brigadas médicas, alimentos para evacuados, así como el resguardo de 3 mil turistas extranjeros en los cayos del norte de la provincia.
En Holguín, la provincia más arrasada por Ike, el presidente del Consejo de Defensa, Miguel Díaz-Canel ordenó cumplir «con rapidez y precisión» las medidas para asegurar vidas y bienes, y asegurar los techos y material de construcción entregados a damnificados del anterior ciclón.
El líder cubano Fidel Castro rechazó de antemano hoy una posible «piadosa ayuda» de Estados Unidos por el peligroso huracán Paloma que se acerca a Cuba, y exigió el cese del embargo, cuyo sostenimiento sería «un error» de los próximos gobiernos de Washington.
«De nuevo sería necesaria la conducta digna si el jefe del imperio, que ha sido el máximo impulsor del bloqueo genocida contra nuestra patria, ofreciera otra vez piadosa ayuda», dice Castro, en referencia al rechazo oficial de La Habana a propuestas de Washington hace dos meses por los huracanes Gustav e Ike.
En un artículo publicado en la prensa local, Castro, de 82 años, dos de ellos alejado del poder por una grave crisis de salud, añadió que el «cese el bloqueo contra Cuba es lo que demanda nuestro pueblo, y ahora más que nunca, cuando es el reclamo unánime de la comunidad internacional en medio de la crisis financiera que azota a todos los países del planeta».
En la Asamblea General de las Naciones Unidas 185 países condenaron el embargo.
En una advertencia al parecer dirigida al presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, que tomará posesión en enero, Castro afirma que «hay quienes todavía sueñan con poner de rodillas a Cuba esgrimiendo el criminal bloqueo como instrumento de la política exterior de Estados Unidos contra nuestra patria».
«Si ese país vuelve a caer en tal error, podría permanecer otro medio siglo aplicando esa política inútil con relación a Cuba, en caso de que el imperio fuese capaz de durar tanto tiempo», afirmó.
A pesar de los daños que pueda causar Paloma, ahora un peligroso huracán categoría cuatro, Castro dijo a los cubanos: «no debemos, sin embargo, desanimarnos por la adversidad».
Señaló que los daños causados por Gustav e Ike, inicialmente calculados en 5 mil millones de dólares, superan los 8 mil millones.