La oposición gana las legislativas


La oposición de centro-derecha ganó hoy las elecciones legislativas en Nueva Zelanda, y puso fin a nueve años de poder laborista, encarnado en la primera ministra saliente Helen Clark.


Clark, que no consiguió un cuarto mandato, admitió su derrota desde Auckland.

«Felicito a John Key y al Partido Nacional», declaró esta intelectual de 58 años.

«Esta tarde no hemos gozado del apoyo de los electores, pero respeto esa elección y asumo la responsabilidad», añadió.

El Partido Nacional de John Key recabó el 45,5% de los votos y tendrá 59 escaños en el nuevo Parlamento, que cuenta con un total de 122.

«Cientos de miles de personas en todo el paí­s han votado por el cambio», declaró Key tras conocer su victoria.

«Hoy, los neozelandeses han votado por la acción, por una Nueva Zelanda más segura, más próspera y más ambiciosa», añadió.

El Partido Nacional puede contar con el apoyo del partido de derecha ACT (5 escaños) y de la formación Porvenir Unido (1 escaño) para tener mayorí­a en el Parlamento.

Ningún gobierno ha podido dirigir el paí­s sin el apoyo de los partidos pequeños que aprovechan a fondo un complejo sistema de representación proporcional mixta introducido en 1996.

Unos 2,9 millones de neozelandeses estaban convocados a las urnas hoy, al cabo de una campaña dominada por la crisis financiera, en un paí­s que ya ha entrado en recesión.

Todos los sondeos coincidí­an en pronosticar la victoria del partido de John Key, un ex banquero novicio en polí­tica pero conocido por su tenacidad.

El discurso de este hombre afable de 47 años, que partió de nada pero posee hoy una fortuna personal estimada en 29 millones de dólares, ha seducido a gran parte del electorado.

Entre otras cosas, Key se ha comprometido a reducir los impuestos, a dar ayudas a los desempleados y a sacar «a más neozelandeses de la pobreza».

Por ello se espera que el presupuesto neozelandés sea deficitario en los próximos años, ante las promesas de gasto público y la reducción de ingresos por parte del tesoro.

Habitualmente prudente en lo que se refiere a gasto público, el partido de Key ha anunciado también inversiones públicas en infraestructuras.

Nueva Zelanda entró en recesión en el primer semestre de 2008, por primera vez en diez años. El Producto Interior Bruto (PIB) se contrajo en el primer trimestre un 0,2%, y en el siguiente un 0,3%.