La Declaración Universal de Derechos Humanos cumplirá el lunes 60 años; Guatemala forma parte y está comprometida moral y legalmente con ella. «Los Derechos son universales, todos importantes, dependientes entre sí, nunca se pierden, no pueden cambiar de dueño ni se regalan, nadie puede renunciar a ellos y deben ser inviolables», según Rony López, docente de la Universidad de San Carlos, en su libro Derechos Humanos.
lahora@lahora.com.gt





Jubilosa celebración
Hace casi un año, se inició la fiesta de las seis décadas en Bangkok, Tailandia, país donde Ban Ki-moon, actual Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), abrió la celebración con el tema «Dignidad y justicia para todos», que sobrepasa el lujo, el privilegio o una aspiración.
ÂgNos recuerda que en un mundo que apenas empezaba a recuperarse de los horrores de la Segunda Guerra Mundial, la Declaración fue la primera afirmación mundial de lo que actualmente damos por sentado: la dignidad e igualdad inherente de todos los seres humanos», pronunciaba el Secretario General de la ONU.
De la Declaración, existen 360 versiones en igual número de idiomas, con las cuales las representaciones de la ONU, incluyendo la sede central en Nueva York, Estados Unidos, han estado promoviendo el conocimiento de los Derechos Humanos.
Grupo de Apoyo Mutuo
Mario Polanco, del Grupo de Apoyo Mutuo -GAM-, indica que irónicamente Guatemala suscribió y aceptó dicha Declaración de Derechos Humanos cuando se vivía la época revolucionaria, sólo se gozó de 1948 a 1954 porque después de ese año, «ha sido una larga noche para los guatemaltecos porque se iniciaron las violaciones», piensa.
Sólo de 1954 a 1960, hubo 30 mil muertos; de 1976 a 1993 se tiene cuantificado que se realizaron 200 mil violaciones de Derechos humanos de las cuales 150 mil fueron materializadas en ejecuciones extrajudiciales y 45 mil siguen siendo los desaparecidos, detalla Polanco.
Opina que la Declaración de los Derechos Humanos, 60 años después, sólo ha sido un documento conocido por pocos académicos y desconocido por la mayoría de víctimas de abusos y de violaciones, que deberían ser evitadas, ya que en ese documento teóricamente está protegida la vida.
En pleno siglo XXI es positivo que exista, lo lamentable es que no se haya aplicado, aunque debe ser reconocido que en la actualidad abusos de parte del Estado no hay, pero sí de parte de algunos otros grupos.
Entre la vida y la muerte
Se sigue atentando contra la vida, tales los casos de asesinatos de mujeres y de pilotos, tomando como referencia el monitoreo realizado por esa oficina defensora de derechos humanos, que muestra a agosto 2008 con un dato de 339 casos en que se atentó contra la vida, dice Mario Polanco.
Aunque no se cuenta con nuevo monitoreo «agosto fácilmente podría ser superado por octubre con 350 casos, porque preliminarmente se sabe que fueron ciento ocho pilotos muertos, cifra alarmante si se toma en cuenta que durante dos años sumados, 2006-2007, se reportaron solo ciento cuatro pilotos que murieron por violencia, evalúa Polanco.
Derechos Humanos
El diputado Carlos Bautista, presidente de la comisión de Derechos Humanos, opina que después de la guerra armada interna los Derechos Humanos se han visto reflejados en la creación de instituciones modernas que los defiende y respeta, se ha ampliado el eje de la cobertura de la gente que ha sido afectada.
En derecho a la vida, se puede ver reflejado en la atención que han recibido las víctimas de las lluvias; en los derechos económicos, se verá esa protección a través de una ley que preparan para que se exonere de impuestos los intereses que generen los ahorros bancarios de Q1 a Q20 mil
Sí hay denuncias
A pesar de ser un país que aspira ser moderno y que logró emerger de la guerra armada interna, en esta época de violencia la sala de trabajo de Derechos Humanos reciben no menos de veinte denuncias sobre violación de derechos cada mes.
Los afectados son de la clase media hacia atrás hasta la más pobre, quienes denuncian extorsión, incumplimiento del pago de salarios, limitación al derecho a la información, limitaciones a la libre locomoción y sobre educación, hechos en la ciudad capital en setenta y cinco por ciento de los casos y veinticinco por ciento que llegan de la provincia.
Bautista da a conocer que está casi listo el proyecto del contenido y los bocetos finales para la ilustración del tiraje de un millón de ejemplares que servirán para divulgar los Derechos Humanos en los 333 municipios que serán entregados a niños, niñas y adolescentes.
Los derechos civiles y políticos; los derechos económicos, sociales y culturales así como los derechos de los pueblos o de solidaridad integran las tres generaciones que se ramificaron de la Declaración Universal a partir de aquel 10 de noviembre de 1948.
Actualmente, con la Convención Sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, se empieza a buscar el camino para una nueva generación de Derechos, ya que existen 650 millones de discapacitados en los cinco continentes.
Diez por ciento de esa población mundial de discapacitados son 390 millones de personas que habitan en los países de más bajo ingreso. América Latina concentra casi 50 millones, Centroamérica cuenta con seis millones de discapacitados, y, solo Guatemala tiene un millón 200 mil personas con este problema, según la Organización Mundial de la Salud -OMS-.
Hace tres días cobró vigencia el Decreto 59-2008 publicado en el Diario de Centro América, con el que quedó ratificada la Convención Sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 13 de diciembre de 2006, así como su protocolo facultativo, por lo que el Estado de Guatemala quedó lleno de compromisos que implican su cumplimiento.
Ciento ochenta y uno de los 192 Estados de la ONU son signatarios de esa nueva convención, pero para que entre en vigor hace falta otra etapa, ya que es necesario la ratificación de veinte países; Guatemala se convirtió en el séptimo, «pero quedó allanado el camino», opinan autoridades del Consejo Nacional para la Atención de las Personas con Discapacidad -CONADE-.
Transmetro versus discapacitados
En el país, los discapacitados lucharon durante dos años (de 2004 a 2006), para ir conquistando Derechos Humanos con una petición ante la Municipalidad capitalina para que atendiera la creación de accesos y servicios adecuados en las terminales y estaciones del Transmetro, para los de sillas de ruedas, con muletas, no videntes, sordomudos, de la tercera edad y mujeres en estado de gestación.
La lucha fue para contar con accesos adecuados en rampas, andenes y plataformas de abordaje de las unidades, en el afán de mayor facilidad y seguridad, pero los funcionarios ediles no estaban dispuestos a aceptar las demandas para modificar el proyecto municipal original, recuerda Magali Dávila.
A pesar de todo, el Transmetro sigue siendo inaccesible, los conductores de los gusanos articulados no siempre se pegan al andén y queda un vacío donde un ciego puede tropezar, por ejemplo; no se cuenta con agentes para ayudar a aquellos que no pueden valerse por sí mismos o necesitan auxilio para cruzar calzadas y avenidas, donde los vehículos circulan a altas velocidades.
Hacen falta semáforos sonoros o con dispositivos manuales para marcar el alto en áreas de gran circulación vehicular, prever el peligro en vías anchas que ponen al discapacitado en desventaja para calcular el tiempo al atravesar la calle o medir distancia y velocidad de un vehículo que está cerca.
Evelyn Blanco, del Centro Internacional para Investigación en Derechos Humanos -CIIDH- y miembro del grupo de trabajo de desaparición forzada, explica que materialmente poco se ha logrado avanzar, pues en el país casi todas las instituciones defensoras de los derechos humanos han sido invadidas, se ha violado el derecho al trabajo de los líderes, hay acoso, son atacados y todavía hay limitaciones.
A lo largo de los últimos diez años de la guerra armada interna y después de doce años de la firma de la paz, llamada teóricamente firme y duradera, hubo necesidad de plantear 25 exhibiciones personales de niños pero no han avanzado, reafirma Blanco.
De los cinco mil casos de desapariciones forzadas de niñas y niños, apenas han sido reencontrados 250 menores en Guatemala, Estados Unidos y Europa y desafortunadamente 108 muertos confirmados, cifras mínimas tomando en cuenta que todavía son miles de casos que siguen sin averiguación, lamenta la defensora.
Adopciones ilegales
Durante la época de la guerra en la década de los ochenta, la única información con que cuenta el CIIDH, es que muchos de los menores fueron dados en adopción a través de casas cuna hacia donde los victimarios remitieron a los infantes luego que fueron asesinadas sus familias, motivo por el que fueron arrancados de su contexto.
Desafortunadamente, hay información que muchos empleados que se prestaron a los cuidados y control de los niños, primero en casas hogar supuestamente legales o del Estado, ya no existen y los archivos de control desaparecieron o los mismos custodios se llevaron la información, explica Evelyn Blanco.
Se ha tenido necesidad de cruzar la frontera jurídica nacional e ir a la Comisión de Derechos Humanos y luego a la Corte Interamericana, debido a la debilidad del sistema judicial en el país para promover la averiguación de las víctimas de la guerra, dice Estuardo Galeano, del GAM.
El abogado en derechos humanos explica que por medio del GAM mantienen activos veinticinco procedimientos especiales de averiguación, los cuales han continuado después del procedimiento de solicitudes de exhibición personal que ha autorizado la Corte Suprema de Justicia -CSJ- y se ha otorgado mandato a la Procuraduría de Derechos Humanos -PDH- para iniciar las averiguaciones respectivas.
Dentro de la internacionalización de los casos de desapariciones forzadas, las veinticinco averiguaciones ya están en manos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en Costa Rica, que están costando aproximadamente US $250 mil, gracias a los esfuerzos y apoyo económico del pueblo de Holanda que contribuye para promover los procesos.
63 operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU y más de 100 mil empleados militares y civiles prestan sus servicios en 20 operaciones de paz de la ONU en todo el mundo, entre ellos soldados guatemaltecos apostados en Haití y también en la Republica Democráticas del Congo, ífrica.
Los esfuerzos de última generación de Derechos Humanos están en comisiones sobre el sida, cambio climático, comercio y desarrollo; objetivos del milenio, terrorismo, programa de acción para prevenir, combatir y eliminar el tráfico de armas ligeras y pequeñas; proliferación de armas nucleares, derecho del mar, educación artística y creativa para el siglo XXI, condición jurídica y social de la mujer y diversidad biológica.