Rusia quiere afianzarse en el Caribe


Una delegación de polí­ticos y empresarios rusos llegará mañana a Cuba procedente de Venezuela donde prepararon el viaje del presidente Dimitri Medvedev a Caracas, a finales de noviembre, y unas maniobras militares conjuntas que consolidarán la alianza estratégica entre ambos paí­ses.


«Rusia y Venezuea han adquirido carácter de socios estratégicos y crean condiciones para el desarrollo de la región (…) Todos los proyectos que se están discutiendo van a ser muy beneficiosos», se congratuló el viceprimer ministro ruso, Igor Sechin, que encabeza esta delegación.

Acompañado por varios viceministros y unos 60 empresarios, Sechin y las autoridades de Caracas avanzaron esta semana en la puesta en marcha de 46 proyectos de desarrollo conjunto, algunos de los cuales podrí­an concretarse por escrito durante la visita de Medvedev, el 26 de noviembre.

Estos programas abarcan los ámbitos militar, energético, financiero, industrial y de telecomunicaciones, entre otros.

Mañana, Sechin llegará a Cuba, donde ya estuvo en otras dos ocasiones este año, con el interés en «renovar» y afianzar las relaciones bilaterales con La Habana, que tuvo como principal proveedor a la Unión Soviética de 1961 a 1991.

Sechin llegará a La Habana luego de que Moscú anunciara que concederá a Cuba un crédito estatal de 335 millones de dólares para la adquisición de mercancí­as y servicios rusos.

En Caracas, el viceprimer ministro ruso mostró su satisfacción por estas relaciones con «Venezuela y América del Sur, resucitada y que ha tomado su propio camino y hoy es admirada y respetada en el mundo».

Por su parte, el presidente venezolano, Hugo Chávez, hijo espiritual del lí­der cubano Fidel Castro y principal representante del sentimiento antiestadounidense en América Latina, no oculta su orgullo ante este aumento de la cooperación con Rusia y calificó el viaje de Medvedev de «histórico».

«Estas no son visitas sólo de protocolo y cortesí­a (…) estamos trabajando con Rusia como verdaderos aliados estratégicos», declaró recientemente Chávez.

La visita de Medvedev coincidirá con la llegada de una flota de buques de guerra rusos que realizarán junto a la Marina venezolana ejercicios conjuntos de salvamento, vigilancia y comunicaciones, informaron fuentes militares venezolanas.

Se trata de las primeras maniobras militares de este tipo en el Caribe desde el fin de la Guerra Frí­a, lo cual ha suscitado un cierto recelo en Estados Unidos y en paí­ses vecinos a Venezuela.

Según fuentes de ambos paí­ses, Venezuela y Rusia también negocian nuevas compras de armamento, concretamente blindados y aviones.

Entre 2005 y 2007, Moscú y Caracas firmaron contratos armamentí­sticos por un valor total de 4.400 millones de dólares que incluyen radares, 24 aviones Sukhoi-30, 50 helicópteros y 100 mil fusiles Kalashnikov entre otros.

En el ámbito energético, la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) y el gigante ruso Gazprom, que ganó una licitación en 2005, comienzan hoy la perforación conjunta de un pozo gasí­fero en el golfo de Venezuela.

Para PDVSA, el proyecto es especialmente importante porque nunca habí­a explotado gas aguas afuera.

También en el ámbito energético, la visita de Sechin intentó impulsar la entrada en Venezuela de cinco gigantes de la producción de hidrocarburos (Gazprom, Lukoil, TNK-BP, Surgutnefnegaz y Rosneft), que desean invertir «decenas de miles de millones de dólares» en el paí­s sudamericano en asociación con PDVSA, que serí­a el socio mayoritario.

Gazprom, Lukoil y TNK-BP ya tienen asignados bloques para la cuantificación y certificación de reservas en la riquí­sima Faja petrolí­fera del Orinoco (este de Venezuela).

Por último, los responsables rusos y venezolanos también trataron en estos dí­as la cooperación bilateral en el uso pací­fico de la energí­a nuclear, como propuso Moscú a Chávez el pasado septiembre.