La industria automotriz brasileña vivió un octubre negro con la primera caída mensual de ventas (-11%) en nueve años, y la reducción de la producción (-1,3%) en relación al mismo mes de 2007, admitió ayer el dirigente del sector, Jackson Schneider.
Presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores (Anfavea), Schneider, advirtió no obstante que «todo hace pensar que noviembre será diferente a octubre» y que «cerraremos el año con una expansión importante tanto en producción como en el mercado interno».
Admitió que ante la caída de la demanda y el aumento de las existencias equivalente a 38 días de ventas) los fabricantes ya tomaron medidas para restringir la producción, como corte de horas extras y concesión de licencias.