Ministro de Interior fallece junto a 12 personas más


Investigadores realizan pesquisas en el lugar donde cayó la avioneta.

El ministro del Interior mexicano Juan Camilo Mouriño y otras 12 personas murieron por la caí­da de una avioneta sobre una transitada zona de la capital mexicana, mientras las autoridades aseguran que las primeras investigaciones desestiman en principio la posibilidad de un atentado.


«Tenemos 13 cadáveres, se realizan los peritajes con la finalidad de saber si se identifica una mujer más», dijo la mañana del miércoles a la emisora Televisa el procurador capitalino Miguel Mancera.

El funcionario precisó que nueve de los muertos, incluido Mouriño, viajaban en la avioneta Lear Jet y los cuatro restantes fallecieron cuando se trasladaban por la zona del accidente, muy cerca de la avenida Reforma, la más importante de la capital.

Mancera dijo que los cuerpos estaban «descuartizados» por la magnitud del desplome del avión ocurrido la tarde del martes, cuando se registra un gran movimiento de tránsito en una de las ciudades más populosas del mundo.

Otras 40 personas, cuatro de ellas de gravedad, resultaron heridas en el percance, originado por el desplome del Lear Jet que procedí­a del estado de San Luis Potosí­ (centro), donde Mouriño asistió a un acto oficial.

Además de Mouriño, entre los fallecidos figuran José Luis Santiago Vasconcelos, asesor en materia de seguridad y ex titular de la agencia especializada en el combate al crimen organizado, un colaborador del secretario, tres funcionarios de prensa y tres miembros de la tripulación.

El gobierno federal desestimó en principio la posibilidad de un atentado, aunque señaló que se investigará hasta agotar todas las alternativas.

«No se han detectado indicios que permitan formular hipótesis diferentes a la de un accidente, pero se investiga hasta agotar todas las posibilidades», dijo este miércoles el ministro de Comunicaciones y Transporte, Luis Téllez.

El funcionario mexicano aseguró que el vuelo del avión se realizó «dentro de la norma», desde el momento del despegue hasta su última comunicación con la torre de control cuando se aproximaba al aeropuerto de la Ciudad de México.

Peritos mexicanos analizan los indicios en el lugar del accidente a los que se unirán expertos estadounidenses.

Las autoridades montaron un enorme cerco alrededor de la zona del accidente que es custodiada por unos 200 policí­as y efectivos militares, en cuyo radio interno hay varios autos incendiados, así­ como puestos callejeros de venta de comida, mientras un edificio tiene el frente quemado hasta la séptima planta, constató un fotógrafo de la AFP.

Nacido en España, Mouriño, de 37 años, era considerado el hombre más cercano al presidente mexicano Felipe Calderón y se lo mencionaba como eventual candidato por el gobernante Partido Acción Nacional (PAN, derecha) para las elecciones de 2012.

Como ministro del Interior, Mouriño formaba parte del gabinete de Seguridad que se encarga de elaborar las estrategias para combatir la creciente violencia de los cárteles de la droga que ha dejado 3.800 muertos en lo que va del año, según recuentos de la prensa.

Ante la conmoción causada por el accidente, el secretario (ministro) de Hacienda, Agustí­n Carstens, salió a dar un mensaje tranquilizador al señalar que las variables de los mercados «están determinados por los fundamentos de la economí­a y el evento del secretario Mouriño no cambia esos fundamentos».

El presidente del gobierno español, José Luis Rodrí­guez Zapatero, lamentó la muerte del funcionario mexicano, al que describió como «un colaborador y amigo de España», mientras que el gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, lo reconoció como un lí­der «contra el crimen organizado y los carteles de la droga».

En un comunicado, el gobierno de Colombia manifesó que lamenta «profundamente» el deceso del ministro, destacando que Felipe Calderón tuvo en él «a uno de sus hombres más valiosos», mientras que Guatemala envió sus condolencias y un «mensaje de solidaridad y aliento» a los familiares de los funcionarios.

FIGURA CLAVE


El ministro del Interior mexicano, Juan Camilo Mouriño, quien murió ayer al caer la avioneta en la que viajaba, era una figura clave en el gabinete del presidente Felipe Calderón, a la vez uno de los más cuestionados por la oposición de izquierda.

Mouriño, quien falleció a los 37 años, se convirtió en uno de los principales negociadores con fuerzas polí­ticas y también integraba el estratégico gabinete de Seguridad, que se encarga de las estrategias para combatir la creciente violencia del narcotráfico.

«Fue uno de mis más cercanos colaboradores y uno de mis más entrañables amigos. Inteligente, leal, honesto y trabajador», dijo Calderón anoche al confirmar su fallecimiento al caer una avioneta en la que viajaba sobre la transitada avenida Reforma capitalina.

Sumamente compungido, Calderón definió a Mouriño como un polí­tico que tení­a «tacto y capacidad estratégica de diálogo para que se cumplimentaran reformas» que el paí­s necesita.

El ministro fallecido habí­a nacido en Madrid el 1 de agosto de 1971 y esa situación le generó la primera controversia apenas asumió su último cargo el 16 de enero pasado, debido a que la oposición le endilgó que no era mexicano.

Mouriño, un acaudalado economista y cabeza de la nueva generación de cuadros del gobernante Partido Acción Nacional (PAN, derecha), fue acusado de favorecer a empresas de su familia en contratos directos con la petrolera estatal Pemex cuando era asesor de la secretarí­a de Energí­a en 2003, que entonces estaba a cargo de Calderón.

Tras graduarse en Economí­a en Estados Unidos, en la Universidad de Tampa (Florida), realizó en México una maestrí­a en Contadurí­a con especialización en Finanzas en la Universidad Autónoma de Campeche.

Pero en el gobierno de Calderón, más que por su formación académica, sobresalió como un hábil negociador y por ello el actual mandatario le confió comandar la transición antes de asumir el 1 de diciembre de 2006, un perí­odo clave para la administración que entraba.

Mouriño era el blanco predilecto del ex candidato presidencial izquierdista Andrés Manuel López Obrador, quien desconoce al gobierno de Calderón al considerar que le ganó con fraude las elecciones de 2006.

El ministro fallecido era uno de los polí­ticos que se mencionaba como posible candidato presidencial por el PAN para el 2012.