Los amigos y parientes de Barack Obama en Kogelo, la aldea de Kenia donde vive su abuela paterna, recibieron hoy con cantos y bailes de alegría su elección a la Presidencia de Estados Unidos, y el gobierno declaró un día de feriado para celebrar el «histórico» evento.

Los vecinos que asistieron a la difusión anoche a la velada electoral en Kogelo, una aldea del oeste de Kenia situada a unos 60 km de la aldea de Kisumu, reaccionaron con abrazos y gritos de victoria al anuncio de su elección, constató un periodista.
«El senador Obama es nuestro nuevo presidente. Dios respondió a nuestras plegarias», comentó un pastor en medio de los cantos de alegría de una coral.
«Esta victoria nos hace mucho bien», exclamó Roselyne Ayaro, agitando una foto de Barack Obama.
Antes de partir a la escuela luego de una noche de emociones y festejos, los niños de Kogelo bailaban con el rostro iluminado por la alegría.
El presidente keniata, Mwai Kibaki, decretó que el jueves será un día de feriado en honor a la «histórica» elección de Barack Obama, comunicó la presidencia keniana, pocos minutos después del anuncio de su victoria, precisando que Kibaki había enviado un mensaje de felicitaciones al presidente electo.
«El presidente Kibaki declaró mañana jueves 6 de noviembre feriado para permitir que los kenianos celebren la histórica hazaña del senador Obama y de nuestro país», agrega dicho texto.
«La victoria del senador Obama es la victoria de nuestro país, debido a sus raíces, aquí en Kenia», declaró Kibaki.
Sarah Obama, la abuela paterna del nuevo presidente norteamericano, vive en Kogelo. Es la tercera esposa del abuelo de Barack Obama. Aunque no les une ningún vínculo biológico, el nuevo presidente la considera como su abuela.
En Nairobi, a partir de las 07:00 horas locales, unas cien personas se congregaron en la explanada de un centro de conferencias de la ciudad, saltando y gritando «Yes, we can» (Sí podemos), al ritmo reggae de una célebre canción keniana en favor de Barack Obama.
«Nosotros decimos «Â¡baraka! (bendición en lengua swahili). El traerá bendiciones y esperanza a todo el mundo. Me siento alentado», dijo el pastor Danson Mwangoto, de 44 años.
«Estoy muy excitado, esto es histórico y estamos orgullosísimos», sostuvo con una gran sonrisa el empresario Luke Seurey, de 28 años, que había viajado toda la noche desde Mombasa (sudeste) para estar en Nairobi de mañana.
«Por primera vez, los norteamericanos reconocieron la importancia de los negros», agregó.
«Obama logró superar todos los obstáculos, especialmente el color de su piel, y el hecho de que iba contra el establishment político en Estados Unidos», afirmó entusiasmado Victor Adundo, un abogado de 24 años.
En la villa miseria de Kibera, en Nairobi, donde vive una gran comunidad luo –la etnia del padre de Barack Obama–, grupos de jóvenes manifestaron su alegría con calma.
A principios de 2008 se registraron terribles actos de violencia entre las comunidades luo y kikuyu de Kibera, después de la impugnación de los resultados de las elecciones presidenciales kenianas.
Reagan Onyango, de 25 años, que llevaba una bandera estadounidense en la espalda, consideró que «los políticos keniatas tienen mucho que aprender de Barack Obama, especialmente en materia de democracia y sabiduría».
«Aquí, las comunidades consideraron esta elección en forma diferente. Todo el mundo estaba en favor de Obama, eso no tenía nada que ver con las etnias», destacó, mientras su radio portátil transmitía una canción en favor de Obama.