Integrantes del CIIDH presentaron un pliego con dos mil cien firmas a los comisionados de la sala de Legislación y Puntos Constitucionales, que ha tenido en sus manos la iniciativa de Ley 3590 para integrar una comisión de búsqueda de 45 mil desaparecidos durante la guerra armada interna ocurrida en el país.
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Evelyn Blanco, del Centro Internacional para Investigación en Derechos Humanos -CIIDH- dijo que esa actitud es una muestra de que los familiares que siguen buscando a sus seres queridos, no descansarán hasta conseguir que los diputados aprueben la ley.
El proyecto de ley ha permanecido durante más de dos años en esa comisión de trabajo, donde no hubo voluntad política de los diputados de la anterior legislatura y tampoco ha habido mayor interés de los legisladores integrantes del actual Congreso cuando ya pasó un año más, reflexionaron los manifestantes.
Dictaminar a favor para crear el instrumento jurídico que ordene al Estado buscar a las víctimas, identificar pistas o indicios que lleven a encontrar a los desaparecidos, sería una recompensa moral de importancia trascendental y un avance en la defensa de los derechos humanos como recompensa a los familiares de las víctimas, dijo Blanco.
En la CIIDH los familiares de hombres, mujeres y niños a quienes se les privó de la libertad y la vida, siguen insistiendo que es necesario averiguar el paradero de cada uno y se siguen preguntando ¿habrá voluntad política en los diputados para dictaminar la ley 3590 y así evitar que sea engavetada?
Los activistas hicieron presencia en el segundo nivel de casa Larrazabal, donde pusieron en manos del diputado Oliverio García Rodas, el documento con las firmas que reafirman que padres, hijos, hermanos y otros familiares están dispuestos a luchar durante varios años más, hasta encontrar el apoyo del Estado, enfatizaron.
Los activistas, instalados en el interior del Congreso y afuera sobre la octava y novena avenidas del Centro Histórico, con mantas vinílicas recordaron que el número de desaparecidos entre jóvenes, adultos mujeres y hombres son cuarenta mil.
Mientras resaltaron que es imposible olvidar que los niños y niñas desaparecidas son cinco mil, de quienes no se sabe exactamente cuál fue su destino o si murieron. También recapitularon que donde más golpeó ese flagelo fue en Alta y Baja Verapaz, Quiché, Huehuetenango, Petén y Chimaltenango.