En los procesos de exhumación realizados actualmente en Guatemala, se tiene un promedio de identificación de víctimas del conflicto armado, menor al 3%%, por lo que con la inauguración de esta mañana del laboratorio de genética forense, el porcentaje subiría considerablemente.
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Fredy Peccerelli, director de la Fundación Antropológica Forense de Guatemala (FAFG), dijo que el éxito que se tiene en el proceso de identificación de restos, a través de la extracción de muestras de ADN de los huesos, es del 64%%.
«Sólo esto es un gran salto. Esperamos que a través del tiempo ese número se incremente», comentó.
De acuerdo con Peccerelli, el aspecto más importante para que la identificación de las víctimas sea más factible, se hace imprescindible que familiares de éstas proporcionen muestras de su ADN, para que existan elementos de comparación.
El laboratorio de genética forense se diferencia porque trabajará en la extracción del ADN nuclear de las víctimas, el cual se comparará con el ADN de los familiares.
El Director de la FAFG, explicó que el proceso es más complicado, debido a que el ADN se desintegra con el tiempo. «Haber esperado tanto tiempo nos va a limitar el número de identificaciones, pero como la tecnología avanza vamos a aprender a trabajar con esas muestras», señaló.
Tecnología
La tecnología que usará el laboratorio de genética forense de la FAFG, es similar a la que se utilizó para identificar a personas desaparecidas en Bosnia, Croacia y Serbia a causa del conflicto armado en la década de los 90.
El laboratorio cuenta con tres analistas que fueron capacitados por un experto norteamericano que estuvo a cargo de la identificación de víctimas de los ataques a las Torres Gemelas, en Nueva York.
Primeros casos
Peccerelli refirió que existen varios casos que están en espera desde hace algunos años, para la identificación de víctimas del conflicto armado interno. Entre ellos citó el caso del destacamento militar de Comalapa, en Chimaltenango, el cual fue usado como centro de detención y tortura de la mayoría de hombres desaparecidos.
Asimismo, el caso de la masacre en la Finca Estrella Polar, ubicada en el municipio de Chajul en Quiché.
«Hay más de 200 casos en espera para el año entrante, además de todos los casos de desaparición forzada», señaló el entrevistado.
Peccerelli insistió en la importancia que tiene la creación de la base de ADN, por lo que pidió «la confianza de los familiares de las víctimas, en las comunidades». También hizo un llamado para que se acerquen a dar sus muestras, las cuales se obtienen «con un hisopo que extrae muestra de saliva de la boca», la misma no tiene costo.