El francés Jo-Wilfried Tsonga ganó ayer el torneo de París-Bercy derrotando al argentino David Nalbandian en tres sets, por 6-3, 4-6, 6-4, y haciéndose con el último billete para la Copa Masters que ambos se jugaban en la final.
Al ganar la final, es el francés de 23 años quien se hace con el último billete que quedaba en juego. Tsonga es el tercer francés que gana en Bercy después de Guy Forget (1991) y Sébastien Grosjean (2001) y con este triunfo entrará por primera vez en el Top 10.
«Hoy me siento feliz. Esto culmina una temporada que para mí ha sido muy rica, he jugado muy bien y la guinda del pastel es que voy a ir a Shanghai», declaró emocionado Tsonga, finalista del último Abierto de Australia, que disputará por primera vez el Masters.
El local salió muy motivado a jugar el domingo ante su público y, gracias a su gran servicio y a un despliegue físico impresionante tanto desde el fondo de la cancha como subiendo a la red, no dio opciones al argentino salvo en el segundo set, que se adjudicó Nalbandian.
El francés se recuperó desde el comienzo de la tercera manga para concluir en dos horas de juego, después de haber eliminado durante el torneo a grandes nombres del circuito como el serbio Novak Djokovic y los estadounidenses Andy Roddick y James Blake.
Tsonga ganó a finales de septiembre su primer título, en el torneo de Bangkok.
Su clasificación para el Masters es muy meritoria, después de haber estado tres meses fuera del circuito debido a una operación de rodilla, perdiéndose Roland Garros, Wimbledon, los Juegos Olímpicos de Pekín y los Masters Series de Toronto y Cincinnati.
Tsonga nació el 17 de abril de 1985 en la provincia de Le Mans, Francia, donde empezó a jugar tenis a la edad de siete años. Heredó lo deportista de su padre, quien fue un jugador profesional de balonmano.
Empezó a jugar tenis juvenil cuando tenía 16 años. Ganó el título del torneo abierto junior de los Estados Unidos en 2003, y al año siguiente se convirtió en profesional.
Sus primeros dos años como profesional fueron difíciles. Frecuentemente sufría de lesiones en la espalda y problemas abdominales.
Tuvo una gran temporada 2007, donde llegó a la cuarta ronda de Wimbledon y a los cuartos de final en el Abierto de los Estados Unidos. Por primera vez en su carrera, fue clasificado dentro de los primeros 50 del mundo.