Los combates con armas pesadas se reanudaron hoy entre el ejército congoleño (FARDC) apoyado por helicópteros de la ONU y los rebeldes de Laurent Nkunda en el este de la República Democrática del Congo (RDC, ex Zaire) donde decenas de miles de civiles se vieron obligados a escapar.
Contactado por teléfono desde Kampala, un representante del Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP) de Nkunda afirmó que la rebelión tiene intenciones de conquistar «en dos o tres días» la ciudad de Goma, capital de la provincia de Kivu Norte en la frontera con Ruanda.
«Estábamos ubicados a sólo 15 km de la ciudad, pero la MONUC (Misión de la ONU en la RDC) envió helicópteros de combate. Pensamos que en dos o tres días, estaremos en condiciones de tomar la ciudad de Goma», afirmó Amani Babu.
Los combates se reanudaron esta mañana en la disputada zona de Kibumba, a 30 km al norte de Goma.
Un periodista que estaba a unos 10 km al sur de Kibumba oyó en la mañana disparos de obuses y cohetes y percibió dos helicópteros de combate de la MONUC que dirigía hacia las posiciones rebeldes.
Uno de los aparatos disparó «por descuido contra una de nuestras posiciones», indicó un comandante de la FARDC que pidió el anonimato.
La MONUC ya había intervenido ayer contra el CNDP, para frenar su avance hacia Goma.
Los duelos de mortero continuaban hoy entre el ejército y los rebeldes, cuyos disparos procedían de una colina de la localidad de Kasizi, fronteriza con Ruanda.
Un comandante de las FARDC que pidió el anonimato dijo que el CNDP tiene «apoyo de blindados ruandeses que disparan desde las colinas fronterizas contra nuestras posiciones».
Siete soldados congoleños resultaron heridos y fueron evacuados hacia Goma, se constató.
Más al norte, los cascos azules de la ONU controlaban el miércoles la ciudad de Rutshuru, un importante centro administrativo, según el jefe de operaciones militares de la MONUC, el coronel Samba Tall.
«Las FARDC abandonaron ayer sus posiciones (en esa localidad). La MONUC se quedará para proteger a la población», dijo.
El presidente de Ruanda, Paul Kagame, se negó el martes a reunirse directamente con su homólogo de la RDC, Joseph Kabila, pues entiende que ese «problema» es un asunto de los congoleños, según Radio Ruanda.
Kigali desmintió brindar ayuda al CNDP.
Ante este panomara, el miércoles, el pánico se apoderó de más de 20.000 desplazados que escapan de los combates y se dirigen hacia Goma, constató un periodista de la AFP.
El martes, miles de civiles escaparon de los frentes de batalla.
Según el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), unas 20.000 personas escaparon el lunes de un ataque rebelde en Kibumba, cerca de un campamento de desplazados.
Centenares de refugiados se dirigían hacia Uganda.
El miércoles, el jefe de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Javier Solana, pidión «moderación» a Nkunda y se declaró «sumamente preocupado por el deterioro de la situación en Kivu Norte».
El miércoles, el comisario europeo de Desarrollo, Louis Michel, efectuará una «visita de emergencia» en la RDC.
El martes de noche el Consejo de Seguridad de la ONU examinó, sin tomar ninguna decisión, un pedido urgente para reforzar la MONUC en efectivos y material.
Según el jefe de la MONUC, Alan Doss, unos 6.000 cascos azules, de los 17.000 que integran esa fuerza, están involucrados en las operaciones contra la rebelión en Kivu Norte.