Fuerte sismo sacude Pakistán


Unos soldados paquistaní­es descargan los suministros de ayuda para los sobrevivientes del terremoto que destrozó el sur de ese paí­s.

Un fuerte sismo de magnitud 6,4 sacudió hoy al alba el sudoeste de Pakistán causando al menos 160 muertos y miles de damnificados que esperaban la llegada de los primeros auxilios a esta remota región.


Unos sobrevivientes del terremoto esperan por la ayuda; atrás de ellos, se puede observar los daños a las viviendas.

El terremoto de magnitud 6,4 según el Instituto de Geofí­sica de Estados Unidos, se produjo a las 05H10 locales (23H10 GMT del martes). Su epicentro fue localizado a unos 70 km al noreste de Quetta y a 185 km al sudeste de Kandahar.

El temblor devastó varios pueblos de la región de Ziarat, una localidad ubicada en las colinas de la provincia de Baluchistán, cercanas a la frontera con Afganistán.

Los servicios de sismologí­a de Pakistán evaluaron la magnitud del temblor en 6,5 puntos en la escala abierta de Richter.

La mayorí­a de las ví­ctimas viví­an en esos pueblos de relieve irregular, a unos 50 km al este de Quetta, capital de la provincia. El temblor sorprendió a los habitantes al alba, cuando todaví­a dormí­an.

Las viviendas, de barro, se derrumbaron tras los deslizamientos de tierra provocados por el sismo.

«Unas 160 personas murieron», declaró un portavoz de un ministro provincial, Zamarak Jan. «Unas 6.000 personas perdieron sus casas», añadió, antes de indicar que habí­a recabado esas informaciones entre los vecinos de la zona siniestrada.

Al menos ocho pueblos de los alrededores de Ziarat sufrieron daños, y uno de ellos quedó completamente destruido, según Qassem Kakar, un responsable de la policí­a local, contactado por teléfono.

Las autoridades locales estimaron que el balance aumentará y pidieron la ayuda de equipos médicos y de socorristas.

«Hay gente atrapada bajo los escombros. Un centenar de personas están heridas», indicó un responsable de la policí­a de Ziarat, Mohammed Ghaiyas.

El gobierno envió a unos 250 soldados y dos helicópteros del ejército a Ziarat para participar en las tareas de rescate.

«La destrucción ha sido importante. La gente necesita ayuda inmediata», declaró el coronel Mohammad Babar, luego de un vuelo de reconocimiento por la zona.

Tiendas de campaña, mantas y alimentos, así­ como equipos médicos, empezaron a llegar a Ziarat, refirió el jefe de los servicios encargados de la gestión de situaciones de emergencia, el general retirado Faruq Ahmed.

«Dos hospitales militares de campaña y tres aviones de transporte C-130 están preparados» para ir a la zona, añadió.

Varios inmuebles se derrumbaron en Ziarat y se cortaron las comunicaciones.

El sismo, seguido de varias réplicas durante el dí­a, provocó escenas de pánico en las calles de Quetta, donde los habitantes salieron a las calles y se reagruparon, envueltos en mantas para protegerse del frí­o matinal.

El temblor también fue sentido en la provincia afgana de Kandahar (sur), donde no se señalaron ví­ctimas.

Pakistán es escenario frecuente de sismos. Uno de los más graves, de una magnitud de 7,6 se produjo el 8 de octubre de 2005 en el norte del paí­s, en la región himalaya de Cachemira, y causó 74.000 muertos y 3,5 millones de desamparados.

En 1935, cuando Pakistán estaba aún bajo dominación británica, un sismo mató a 30.000 personas en Quetta.

Ziarat es conocida por sus bosques de enebro, muy frecuentados en verano por los turistas que vienen al paí­s para conocer la residencia de vacaciones del fundador de Pakistán, Mohammed Alí­ Jinnah.