La expectativa de un recorte de las tasas de interés de la Reserva Federal estadounidense (Fed) y del Banco Central Europeo (BCE) daba hoy un respiro a los mercados asiáticos y europeos, después de varias sesiones consecutivas negras.
Los economistas prevén que la Fed reduzca mañana su tasa directriz, actualmente en 1,5%, para apoyar una economía que habría entrado en recesión y a unos mercados financieros con violentas convulsiones.
De la misma forma, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, estimó ayer «posible» que la institución haga lo propio con su tasa, situada en el 3,75%, en la próxima reunión del consejo de gobernadores prevista el 6 de noviembre.
Esta perspectiva propagó una rara ráfaga de optimismo en los mercados, donde los inversores aprovecharon además para comprar gangas, visto el desplome de los últimos días.
La Bolsa de Tokio cerró con un alza del 6,41%, después de hundirse ayer hasta su mínimo en 26 años, y Hong Kong se disparó un 14,4%.
Más prudentes, pero animadas, las bolsas europeas ascendían. Hacia las seis de la mañana (hora de Guatemala), el CAC-40 de París avanzaba 3,55%, el Ibex-35 de Madrid un 2,21% y el Dax de Fráncoft escalaba un 8,81%, impulsado por el vertiginoso ascenso de las acciones de Volkswagen. Londres daba la nota negativa, con un retroceso del 0,79%.
Las alzas bursátiles fueron acompañadas empero por noticias lúgubres: Islandia pidió ayuda al BCE y la Fed para evitar la bancarrota, Holanda intervino en el grupo de seguros Aegon con 3 mil millones de euros y el presidente de Renault y Nissan, Carlos Ghosn, anunció que lo peor de la crisis aún está por llegar en el sector automóvil.
«Todavía no hemos visto lo peor. Aunque se controle la crisis financiera, las consecuencias de un debilitamiento de la demanda en los empleos van a sentirse a partir de ahora», previno el patrón de Renault y Nissan.
El constructor de automotores alemán Volkswagen vivía en cambio momentos dulces en la Bolsa de Fráncfort, donde sus acciones llegaron a cotizarse por encima de los 1 mil euros, con un alza de 93,27%, generada por la toma de control de Porsche sobre la empresa.
En España, el líder bancario, el Santander, anunció un beneficio neto de 6.930 millones de euros en los primeros nueve meses del año, lo que supuso un aumento del 5,5%.
El banco mantuvo igualmente su previsión de beneficio neto de 10 mil millones de euros para el ejercicio 2008.
El sector bancario español se ha mantenido relativamente al margen de la crisis financiera. Aun así, el gobierno anunció que avalaría préstamos interbancarios por un máximo de 100 mil millones de euros en 2009.
Las perspectivas seguían ensombreciéndose en Islandia.
El Banco Central de Islandia, que subió en seis puntos porcentuales, hasta el 18%, su principal tasa de interés, pidió ayuda al BCE y a la Fed, para superar la crisis financiera que arruinó su sector bancario.
La semana pasada, el Fondo Monetario Internacional (FMI) había anunciado un acuerdo para prestar 2.100 millones de dólares a ese país del norte de Europa.
El FMI, que también anunció un apoyo de 16.500 millones de dólares a Ucrania y un próximo préstamo a Hungría y se dispone a rescatar a otros países en dificultades, debería recibir más aportaciones de los países petroleros del Golfo y China, declaró hoy el primer ministro británico, Gordon Brown.
La Comisión Europea indicó por su parte que se aprestaba a finalizar una propuesta de ayuda financiera a Hungría, sin especificar el monto.
Brown se reunirá hoy a las afueras de París con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, para abordar la crisis mundial, que ha hundido a los mercados de valores así como al petróleo.
La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) podría recortar nuevamente su producción, si los precios del petróleo siguen cayendo, advirtió en Londres el secretario general del cartel, Abdalla Salem El-Badri.
El barril Brent del Mar del Norte aumentaba tímidamente hacia las cinco de la mañana (hora de Guatemala) en Londres y se situaba en 62,33 dólares el barril después de situarse ayer por debajo de los 60 dólares por primera vez desde marzo de 2007. El West Texas Intermediate negociado en Nueva York se situaba en alza, a 64,52 dólares.
Las Bolsas asiáticas dieron un brinco hoy y las europeas operaban con moderado optimismo, en un mercado en busca de gangas que apuesta por una baja de las tasas de interés en Estados Unidos para aliviar la turbulencia financiera.
Pese a que persiste la preocupación, los mercados dan muestras de querer hacer negocios por encima de todo, después de las pérdidas acumuladas.
«Por un lado los inversores se preocupan por una recesión mundial, por el otro se dan cuenta de que muchas acciones están infravaloradas», estimó en Nueva York Hugh Johnson, de Johnson Illington Advisors.
Las plazas bursátiles europeas, que perdieron más del 40% de su valor en lo que va de año, abrieron al alza aunque luego registraron fluctuaciones.
En París el CAC 40 ganaba 1,09% a las cinco de la mañana (hora de Guatemala), en una sesión muy inestable, en la que llegó a registrar una baja de 0,24% tras subir 3% en la apertura.
En Londres, el Footsie-100 ganaba 2,24%.
En Fráncfort, el Dax progresaba un 9,83% gracias a que se disparó el valor de la acción de Volkswagen, que llegó a subir 93%, acentuando la tendencia generada la víspera ( 146%) por la toma de control de Porsche sobre la empresa y por movimientos de compraventa por parte de fondos de inversiones.
En Madrid, el Ibex-35, abrió la sesión con un fuerte repunte del 2,29% y luego moderó su tendencia alcista para apreciarse un 0,97%.
La Bolsa de Suiza ganaba 1,53%, la de Viena un 5,20% y todas las nórdicas registraban ganancias.
Lo mismo ocurría con los dos parqués de Moscú: el RTS mejoraba un 2,19% y el Micex, un 0,69%.
Pero donde se sintió de verdad el optimismo fue en las principales bolsas asiáticas.
Hong Kong cerró con un alza récord del 14,4%, Tokio progresó un 6,41%, Shanghai, el 2,81%, Singapur, 4,14%, y Seúl, el 5,6%.
Para calmar la volatilidad de los mercados, el gobierno japonés prohibió hoy la especulación a la baja por estimar que esta práctica hace caer los valores. Seguía así los pasos de otros países que la proscribieron durante las últimas semanas.
Esto no impide el nerviosismo de los inversores, preocupados por el impacto de la crisis en las empresas, pese a los planes de reactivación, a los recortes de los tipos de interés o a los llamamientos a la calma de los grandes bancos centrales del mundo.
Las Bolsas de las monarquías del Golfo seguían bajando hoy, por tercer día consecutivo, debido al mercado kuwaití, deprimido por las pérdidas del segundo banco del país.
La crisis financiera, que golpeó de lleno el sector de la construcción y el automovilístico, se extendió ya a otros ámbitos.
La Reserva Federal estadounidense (Fed) debería de bajar nuevamente su principal tipo de interés a partir de mañana para dar un balón de oxígeno a los mercados, de acuerdo con los analistas.
En la misma línea, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, dijo ayer que era «posible» hacer lo propio la próxima semana en la zona euro.
Y es que la bajada de los precios de las materias primas, principalmente el petróleo, trajo consigo una disminución de la presión inflacionista y aumenta los márgenes de maniobra de los bancos centrales.
En los mercados de cambio, reinaba la volatilidad. En Tokio, el euro alcanzó su nivel más bajo frente al dólar desde abril de 2006, a 1,2328 dólares.
Pero el yen, que no paraba de apreciarse desde hacía unos días, se depreció bruscamente: el dólar volvía a situarse por encima de los 95 yenes y el euro se cambiaba a más de 120 yenes.