Ataque contra «terroristas» en Siria


Familiares de ví­ctimas sirias que sufrieron el ataque, lloran sus decesos.

Irak aseguró hoy que el ataque contra una aldea siria fronteriza con su territorio, que Damasco atribuye a Estados Unidos, tení­a como blanco a insurgentes y «terroristas» que usan esa zona como retaguardia.


«El lugar (del ataque) era escenario de actividades de organizaciones antiiraquí­es que usaban Siria como retaguardia para operaciones en Irak», dijo el portavoz del gobierno iraquí­, Ali Al Dabagh, en un comunicado.

«El gobierno iraquí­ estaba en contacto con la parte estadounidense (…) sobre este ataque llevado a cabo en la frontera siria», agregó el portavoz, sin confirmar si la operación fue emprendida por tropas norteamericanas.

«Irak quiere tener buenas relaciones con Siria y habí­a pedido al gobierno sirio que extraditara a un grupo radicado en Siria que mató recientemente a 19 miembros de los servicios de seguridad iraquí­es en una aldea fronteriza», agregó.

Según el portavoz, «este grupo utiliza Siria como retaguardia para cometer ataques contra Irak».

En Siria la prensa oficial condenó enérgicamente esta incursión, llegando a hablar de «crimen de guerra», de «terrorismo» y de «asesinatos».

«Las fuerzas estadounidenses procedentes de Irak cometieron un asesinato a sangre frí­a. Cometieron un crimen de guerra que mató a ocho civiles sirios en un pueblo tranquilo a 8 km de la frontera iraquí­», denunció el diario gubernamental Techrin.

La televisión estatal siria difundió este lunes imágenes de las ví­ctimas en el depósito de cadáveres, así­ como de un edificio en construcción, con el suelo manchado de sangre y los colchones desgarrados.

Estados Unidos aún no reaccionó oficialmente a este incidente, que de confirmarse serí­a el primero de este tipo en territorio sirio.

En Irak, las fuerzas de la coalición internacional dirigida por Washington dijeron carecer de cualquier información al respecto.

El domingo, los medios de comunicación sirios informaron de un ataque de soldados estadounidenses que se bajaron de un helicóptero proveniente de Irak y atacaron un edificio en una localidad siria a 8 km de la frontera iraquí­.

El ministerio de Relaciones Exteriores sirio convocó de inmediato a los representantes estadounidense e iraquí­ en Damasco para protestar contra «este acto agresivo», haciendo recaer sobre Estados Unidos «la responsabilidad y todas las consecuencias que se derivan de él».

El ministerio pidió a Irak que abra una investigación sobre lo ocurrido y prohí­ba el uso de su territorio para emprender agresiones contra Siria.

La televisión oficial siria también mostró a algunos heridos del ataque.

«Oí­ disparos, corrí­ para agarrar a mi hijo y me dispararon», contó una mujer.

«Estaba pescando cuando vi cuatro helicópteros. Se abatió una lluvia de balas (…) intenté huir, me alcanzaron», declaró un hombre.

La prensa oficial no ocultó la satisfacción que le procura la próxima partida del presidente George W. Bush de la Casa Blanca.

«El presidente Bush puede contar hoy a su público una nueva historia sobre la lucha contra el terrorismo. Podrá mentir por enésima vez a la nación norteamericana, pero jamás podrá esconder sus manos manchadas con la sangre de los civiles sirios en ví­speras de su partida», proclama.

Las relaciones entre Damasco y Washington son tensas. El gobierno de Bush acusa a Siria de ser puerta de entrada para los «terroristas extranjeros» que combaten junto a la red extremista Al Qaida en Irak.

El ataque se produjo en un momento en que el régimen del presidente sirio Bachar al Assad comienza a salir de su aislamiento diplomático internacional.

En Lí­bano, el primer ministro libanés Fuad Siniora condenó la operación, diciendo que era «una violación de la soberaní­a siria».

CONDENA


La Liga írabe condenó hoy la operación militar llevada a cabo contra una ciudad siria fronteriza con Irak cuya autorí­a ha sido reconocida por el ejército norteamericano.

En un comunicado, el organismo panárabe con sede en El Cairo «afirma que esta violación no ayuda a dar estabilidad a la región y abre la ví­a de nuevas tensiones».

La Liga pide la apertura de una investigación para «pedir cuentas a los responsables» del ataque.

Sin embargo un responsable estadounidense confirmó el lunes bajo anonimato que efectivamente su paí­s dirigió el operativo militar contra la aldea siria.

Damasco habí­a denunciado el domingo un ataque, realizado por soldados norteamericanos que llegaron en helicópteros procedentes de Irak, contra un edificio en un pueblo fronterizo de Siria, que dejó 8 muertos.

La portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, consultada por correo electrónico habí­a declinado previamente hacer comentarios sobre el incidente.