Ministro pide permiso temporal


El presidente de Panamá, Martí­n Torrijos, aceptó ayer la solicitud del ministro de Gobierno y Justicia, Daniel Delgado Diamante, de alejarse temporalmente del cargo para enfrentar la acusación de haber matado a un subalterno en 1970 durante el régimen militar, informó un portavoz.


«Es el interés del Gobierno Nacional que se aclare plenamente toda la situación relacionada con la muerte del cabo Andrés Garcí­a Torres, hecho lamentable ocurrido en el año 1970», dijo el vocero presidencial, Erich Rodrí­guez Auerbach, en un comunicado.

Por su parte, Delgado Diamante dijo a la AFP: «Yo hoy (miércoles) pedí­ al presidente una licencia sin sueldo por 30 dí­as» para «encarar ante el Ministerio Público este proceso de investigación».

El Ministerio Público inició el lunes una investigación, luego de que el diario La Prensa atribuyó la muerte del cabo a Delgado Diamante cuando era subteniente de la Guardia Nacional.

«Yo tengo toda una dignidad y un honor que defender ante esta infamia que se ha hecho con relación a este tema», dijo Delgado Diamante, que no quiso dar ninguna versión sobre los hechos en los que perdió la vida su subalterno.

«Yo no voy a estar dando versiones ni juicios de valor en los medios», dijo Delgado Diamante, que atribuyó la publicación a «una falta de ética de un medio de comunicación social y un periodista».

«Nosotros haremos valer nuestros derechos en los términos que consideremos convenientes», agregó.

Varias decenas de manifestantes pidieron este miércoles la dimisión del ministro.

El diario afirmó que Delgado Diamante «asesinó a sangre frí­a a un subalterno el 8 de febrero de 1970», un año y medio después del golpe militar que llevó al poder al general Omar Torrijos, padre del actual presidente.

Según el rotativo, el oficial mató al cabo de tres disparos por no cumplir una orden y el caso nunca fue investigado.

La Comisión de la Verdad, creada en 2000 para investigar la muerte y desaparición de personas en el régimen militar, vinculó a Delgado Diamante también con la muerte de Félix Antonio Serrano en 1983. Esto también fue negado por el funcionario.