España vendrá a la XVIII Cumbre Iberoamericana interesada en hablar de la crisis financiera y en que la región tome medidas, y advirtió que la situación de la economía mundial hará que los países latinoamericanos verán mermados sus fondos públicos, en una cita centrada en las políticas para los jóvenes.
El gobierno español del socialista José Luis Rodríguez Zapatero, «no olvidará» en su intervención en la cumbre «el contexto de una crisis financiera internacional, que va a afectar a las políticas públicas de los países, y por tanto a las políticas de juventud», tema central de la cumbre, advirtieron este jueves fuentes gubernamentales.
El tema de la cumbre, que se celebrará del 29 al 31 de octubre en San Salvador, «se eligió hace un año», cuando todavía no amenazaba la crisis mundial, señalaron, por lo que «es evidente que se van a abordar otros temas».
El ejecutivo español está interesado en que los mandatarios de los 22 países que participarán en la cumbre aborden la crisis financiera para prepararse ante posibles efectos en el futuro –tal y como sugirió la presidenta chilena a su par salvadoreño–, aunque no presentará iniciativas al respecto.
«Estamos viendo la posibilidad de que en el debate cerrado se aborden temas importantes como la crisis financiera internacional», indicaron.
«En este momento, América Latina no está sufriendo de manera tan evidente la crisis», ya que «ha basado su crecimiento en otras cosas», y «quiere prepararse a lo que pase dentro de unos meses. Todavía están en condiciones de articular una respuesta», explicaron.
España quiere «saber qué tipo de análisis hacen los países sobre su situación y qué medios se están elaborando», añadieron.
Zapatero tiene una «gran voluntad de articular un entendimiento» entre las 22 naciones, «está muy interesado en coordinar posiciones» y «tratará de buscar algún tipo de acción sobre la crisis financiera», aunque «es prematuro adelantar si se va a producir una acción», indicaron.
Aunque el tema del desarrollo de los jóvenes –en una región en la que representan casi un tercio de la población (unos 120 millones de personas)– no parece movilizar especialmente al gobierno, España sigue creyendo que las cumbres iberoamericanas «cobran más sentido que nunca» en un momento en que es «imprescindible la concertación política».
Pero este año no anunciará en la cumbre iniciativas como la del Fondo del Agua y la base de ayuda urgente en Panamá del año pasado. «Creemos que es mejor consolidar lo presentado en las últimas cumbres», estimaron.
Zapatero también explicará en San Salvador «un asunto de especial relevancia en todas las conversaciones» con sus pares de la región, la inmigración y las recientes iniciativas en España y la Unión Europea (UE), dijeron las fuentes.
La directiva europea de retorno, adoptada en junio, levantó las críticas de numerosos países de la región.
Zapatero y el rey Juan Carlos I, que el año pasado sorprendió en la cumbre al espetar al presidente venezolano el famoso «Â¿Por qué no te callas?», lo que causó un problema diplomático, mantendrán reuniones con el mandatarios de México, una a tres bandas con México y Brasil, con los países centroamericanos y República Dominicana y con sus pares de Guatemala, Colombia, Bolivia, Chile y Paraguay.
En la cumbre, además de la Declaración de El Salvador se adoptará un Plan iberoamericano de cooperación e integración de la juventud y posiblemente un plan de reconstrucción de Cuba y Haití.
Además se aprobarán las condiciones para la participación en las cumbres de nuevos miembros, los ministros de agricultura podrían aprobar un plan de seguridad alimentaria para la región y se creará la asociación iberoamericana de seguridad vial para prevenir accidentes de carretera.
Con la participación de más de 2 mil agentes de policía y efectivos del ejército, el gobierno salvadoreño comenzó a ejecutar parte de un «riguroso» plan de seguridad con motivo de la XVIII Cumbre Iberoamericana de jefes de Estado y de Gobierno que se celebrará la próxima semana en la capital.
El Plan de seguridad, coordinado por el Estado Mayor Presidencial, se inició con el control de los ingresos al recinto del Centro Internacional de Ferias y Convenciones -sector oeste de la capital- donde se desarrollará el cónclave iberoamericano del 29 al 31 de octubre y que estará consagrado al tema de «Juventud y Desarrollo».
«Son más de 2 mil efectivos los que participan en el riguroso plan de seguridad, que además de la capital incluye las carreteras del país», aseguró Marvin Quinteros, de la oficina de comunicaciones de la Cumbre.
«El Centro de Ferias y Convenciones, lo tenemos totalmente resguardado para lo que comenzará la próxima semana, que será la Cumbre Iberoamericana, y la llegada de aproximadamente 20 presidentes de toda el área y también de España y Portugal», declaró el presidente salvadoreño, Elías Antonio Saca.
Al recinto de la Feria sólo podrán ingresar durante la cumbre las 5.400 personas acreditadas, entre ellas, unos 900 periodistas y personal técnico de los medios de comunicación.