Hu Jia gana Premio Sajarov 2008


El encarcelado disidente chino Hu Jia obtuvo hoy el Premio Sajarov 2008 del Parlamento Europeo por su lucha por los derechos humanos, a pesar de las presiones para evitarlo de China, que denunció una «grave injerencia» en sus «asuntos internos».


El premio a Hu Jia fue entregado «en nombre de los sin voz de China y Tí­bet», anunció el presidente del Europarlamento, Hans-Gert Pí¶ttering, en sesión plenaria en Estrasburgo (este de Francia).

Con ese galardón, «el Parlamento Europeo rinde homenaje al combate cotidiano por la libertad de todos los defensores de los derechos humanos en China», estimó Pí¶ttering.

Hu, de 35 años, fue condenado en abril pasado tras un proceso de un dí­a de duración a tres años y medio de cárcel por intento de subversión, a través de declaraciones publicadas en Internet y en entrevistas concedidas a la prensa extranjera.

Hu, comprometido con las causas de los derechos humanos, la defensa del medio ambiente y la lucha contra el sida, ha pedido una investigación oficial sobre la sangrienta represión del movimiento prodemocrático de la Plaza Tiananmen en junio de 1989, de la cual fue testigo.

«Pienso que Hu Jia estará muy contento, pues su trabajo habrá recibido ya el reconocimiento de todos», dijo la esposa del encarcelado disidente, Zeng Jinyan, contactada por teléfono por la AFP.

En cambio, y como era de esperar, la decisión del Europarlamento provocó una inmediata reacción negativa de las autoridades chinas, que manifestaron su «fuerte descontento» por la concesión del premio a un «criminal encarcelado».

«Expresamos nuestro fuerte descontento por la decisión del Parlamento Europeo de conceder tal premio a un criminal encarcelado en China pese a nuestras reiteradas gestiones» para impedirlo, dijo el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Liu Jianchao.

«Se trata de una grave injerencia en los asuntos internos de China», agregó, precisando que no creí­a que la decisión «afecte a la cumbre de Pekí­n».

En efecto, el premio a Hu Jia fue otorgado en ví­speras de la cumbre Asia-Europa (ASEM) del viernes y sábado en Pekí­n, que estará consagrada a la crisis financiera pero en la cual la cuestión de los derechos humanos no estará ausente, como indicó el jueves en la capital china el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.

Cuando su nombre sonaba a principios de octubre como posible candidato al Premio Nobel de la Paz, el gobierno comunista chino estimó que otorgar esa distinción al disidente serí­a una injerencia en sus asuntos judiciales, pues a sus ojos Hu es un «criminal que ha sido condenado».

En los últimos dí­as, representantes del gobierno chino ejercieron numerosas presiones sobre los eurodiputados.

En una carta del 16 de octubre a Pí¶ttering, de la cual la AFP obtuvo una copia, el embajador de China ante la UE, Song Zhe, advirtió que «si el Parlamento Europeo otorgara ese premio a Hu Jia herirí­a inevitablemente al pueblo chino y deteriorarí­a seriamente las relaciones» sino-europeas.

La terna de candidatos al premio la integraban además el opositor bielorruso Alexandre Kozulin y el cura congoleño Abbot Apollinaire Malu Malu.

El Premio Sajarov, en homenaje al disidente de la era soviética Andrei Sajarov, dotado con 50.000 euros, es otorgado anualmente desde hace 15 años por el Parlamento Europeo a personalidades u organizaciones que destacan por su lucha a favor de los derechos humanos.

El primer premiado con el Sajarov fue el sudafricano Nelson Mandela en 1988. Las Madres de Plaza de Mayo argentinas lo ganaron en 1992, el disidente cubano Oswaldo Payá en 2002 y las Damas de Blanco de Cuba en 2005.