Cuando una madre se separa de su hija


A los 2 años de edad, la pequeña Anita ya conoce bien los juzgados del Organismo Judicial, pues desde que cumplió un año ha tenido que acudir constantemente a esas oficinas que deben parecerle poco divertidas.

Gerson Ortiz
lahora@lahora.com.gt

A su corta edad, Anita ha sido sometida a dos exámenes de ADN; ambos resultaron positivos, por lo que en pocas semanas le será practicada la tercera de estas pruebas cientí­ficas

Ana Judith Escobar Morales es la joven madre de Anita. Su pesadilla empezó la tarde del 26 de marzo de 2007 cuando dos individuos fuertemente armados entraron a la zapaterí­a, ubicada en la zona 6, donde Escobar trabajaba y le arrebataron violentamente a su hija de apenas dos meses de edad.

Escobar interpuso la denuncia de inmediato, sin embargo, no fue sino hasta un año después que logró recuperar a su hija.

El 9 de mayo último cuando la Procuradurí­a General de la Nación realizó un proceso de revisión a varios infantes, Escobar identificó que entre los pequeños se encontraba su hija, quien serí­a dada en adopción.

A cinco meses de ese reencuentro, madre e hija enfrentan algunas secuelas que dejó ese hecho violento.

Testimonio

Mientras los litigantes ordenan algunos documentos del expediente en la oficina del juzgado Tercero de Primera Instancia, Anita juega sin prestar mucha atención a lo que ocurre: la audiencia fue suspendida y la prueba de ADN fue aplazada para noviembre próximo.

Mientras la joven madre da algunas declaraciones, Anita está muy inquieta, quizá sea toda esa gente la que la pone nerviosa.

Con la voz un poco quebrada, Escobar cuenta que estuvo lejos de su hija por un año y dos meses y que la situación se ha complicado: «Ha sido muy difí­cil (…) se ha comportado bastante agresiva e inquieta», indica la joven madre.

Escobar tiene cierta incertidumbre, pues no sabe qué trato recibió Anita durante todo un año lejos de ella. «Yo no sé si recibió golpes o maltrato psicológico porque ella aún no hablaba», refirió. Además, Anita sufre, desde entonces de una alergia que no ha podido ser controlada.

ACCIONES


El Ministerio Público inició acciones legales contra tres personas por ese hecho.

Los implicados son: Feliciano Hernández Sitán, médico que, según la acusación, falsificó el examen médico de la persona que se presentó como madre biológica de Anita; Jorge Mario Sun, notario que tramitaba la adopción, y Otto René Gálvez, representante legal de una familia estadounidense que adoptarí­a a la niña en el extranjero.

Los tres sindicados gozan de libertad ya que el delito de sustracción contempla una medida sustitutiva.

Alex Colop, fiscal contra la trata de personas, informó que por ese caso el MP podrí­a iniciar acciones penales contra la entidad que falsificó el primer examen de ADN que fue realizado a Anita.

Colop añadió que por ese caso se encuentran prófugas una mujer que fingió ser madre biológica de Anita y autorizaba la adopción, y dos mujeres que cuidaban a la niña en una casa hogar.